Tras el acuerdo, Laboratorio Fin del Mundo realizará el acondicionamiento secundario de atazanavir 300 mg – medicamento utilizado para tratar el VIH-Sida –  instalando a tal fin capacidad productiva, tecnología y mano de obra especializada en Ushuaia.

Bristol-Myers Squibb y el Laboratorio del Fin del Mundo firmaron un acuerdo por el cual se transfiere parte del proceso productivo del medicamento antirretroviral atazanavir de 300 mg. a la planta que el laboratorio estatal tiene en Ushuaia,  provincia de Tierra del Fuego, para abastecer a los pacientes del Programa Nacional de VIH del Ministerio de Salud de la Nación.

Esta alianza estratégica posibilita  que se instale capacidad productiva, tecnología y mano de obra especializada en Tierra del Fuego. A partir de la entrada en vigencia del acuerdo, Laboratorio Fin del Mundo realizará parte del proceso de manufactura de las cápsulas de atazanavir 300 mg: acondicionamiento secundario, control de calidad y liberación, y también será responsable por el almacenamiento, la distribución y la trazabilidad del mismo. Esta iniciativa apoya la meta de la Organización Mundial de la Salud de erradicar el virus del VIH para el año 2030.

“Como compañía centrada en los pacientes impulsamos este proyecto que permitirá traer al país parte del proceso productivo de atazanavir 300mg., un medicamento de preferencia en las guías de tratamiento a nivel nacional”, manifestó Florencia Davel, Gerente General de Bristol-Myers Squibb en Argentina.  “Nuestro compromiso con los pacientes de VIH nace hace más de 30 años, cuando fuimos pioneros en la investigación de tratamientos innovadores contra esta enfermedad, y hoy promovemos esta iniciativa que apoya la meta de la OMS de erradicar el virus para el año 2030”,  continuó Davel.

Laboratorio del Fin del Mundo es una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria (SAPEM) cuyo objetivo es generar capital social a través de la producción de medicamentos de alto valor agregado. Desde sus comienzos, lleva invertidos aproximadamente 40 millones de pesos para su instalación y desarrollo, habiendo generado un laboratorio de control de calidad de alta tecnología y un espacio para producción de características únicas en la Patagonia Sur. En diciembre de 2017 ha obtenido la certificación de ANMAT para sus actividades y actualmente se está trabajando en la certificación ISO 9001.

Para el Laboratrio del Fin del Mundo la firma del convenio con una empresa de prestigio mundial como Bristol-Myers Squibb representa una garantía para nuestro objetivo: la producción pública de medicamentos” manifestó el Dr. Carlos López, Presidente del Laboratorio del Fin del Mundo. Asimismo expresó “como laboratorio público, nuestra búsqueda está orientada en ser un espacio de innovación y creatividad productiva, que sea sustentable en el tiempo y a la vez, garantice que todos los medicamentos sean accesibles para quienes los necesiten”.  

Este acuerdo refleja el compromiso del gobierno de Tierra del Fuego, el Ministerio de Salud y de Bristol-Myers Squibb con los pacientes con VIH para apoyar aún más el acceso sostenible a terapias efectivas y de calidad.