Muralistas argentinos y belgas junto a Alba Pinturas transforman las fachadas grises en una galería a cielo abierto de la mano de Buenos Aires Street Art y Art & Swap. Bajo la premisa de compartir color y arte, se transmite energía a los vecinos, quienes además son protagonistas de las obras.

Alba, marca líder de pinturas para hogar y obra del grupo AkzoNobel, junto a Buenos Aires Street Art y Art & Swap, convocan a un colectivo de artistas argentinos y belgas para transformar muros grises en una galería al aire libre.
Saldías, a metros de Recoleta y el Barrio 31, propone un nuevo camino de color para la Ciudad de Buenos Aires, convirtiéndose en un lugar de integración cultural y esparcimiento.

Estos espacios son parte de la comunidad y quedan para la gente. Aplicar color en las paredes tiene un poder transformador, que logra un impacto positivo en la cotidianidad. Más de 400 litros de pintura donados por Alba, protagonizan la realización de una propuesta de arte que conquista la calle.

El Street Art es una experiencia colectiva, un escenario para expresarse y acercarse a la comunidad. Los colores son vibración y las grandes ciudades necesitan abandonar el gris cemento para energizarse y ser más humanas.
“Nos emocionan los resultados alcanzados. Poder transformar un espacio de la ciudad con color, y demostrar como este ingrediente esencial cambia el día a día de los vecinos, aportándoles una cuota de alegría, nos enorgullece. Las ciudades se humanizan con el color. Nosotros estamos comprometidos a trabajar arduamente para hacerlas más vibrantes a partir de tonos que despierten sentimientos positivos” destacó, Verónica Araujo, Gerente de Comunicaciones para AkzoNobel América Latina, países de habla hispana.

“Cuando me llamaron y me contaron la idea no pude resistirme. Ya había estado en Buenos Aires y me encantada la posibilidad de volver, pero más me entusiasmó la propuesta de tener un intercambio con el barrio. Realizar un mural es dejar una parte mía viva en esta hermosa ciudad. Yo hago retratos y busqué gente del lugar que nos dejara un mensaje con contenido. Conocí a Ana María Sánchez y supe que debía retratarla a ella. Su sencillez, su rol en la comunidad (es líder de la cooperativa de reciclaje de Saldías), su sonrisa me inspiraron y conmovieron. Ella junto a Zoe Ludmila Maluzan de dos años, hija y nieta de miembros de la comunidad, son las protagonistas de esta obra”, destacó Spear, artista belga responsable de darle vida al mural principal de más de 800 metros cuadrados. La sonrisa de Spear habla por sí sola. Y el reconocimiento que le brindan los vecinos le iluminan la mirada. Pasa una moto y con entusiasmo el conductor le toca bocina para saludarlo. Luego otro señor se acerca para ofrecerle una reverencia y al ritmo de “Sos un mago, maestro” lo alienta.

“Nunca me imaginé algo así. Yo paso todos los días por acá para ir a trabajar, y ahora todos en el barrio hablan de mi. Tintin (como lo dicen con cariño al reconocido Spear), es un genio. Me retrató con gran ternura, y ahora le doy color al barrio Saldías, impensado para mi”, contó emocionada Ana María.

Juan Carlos Maluzan, abuelo de Zoe, trabaja en el depósito ubicado frente al mural de Spear. No puede con su asombro y comenta, “Yo trabajo hace años acá, y ahora vengo y en lugar de un paredón gris, me encuentro todos los días con una sonrisa gigante de mi nieta. No tengo palabras de agradecimiento para todos los que lo hicieron posible”.

El periodista inglés Matt Fox-Tucker, fundador de Buenos Aires Street Art, dijo: “La idea fue traer un muralista internacional a Buenos Aires para realizar un mural de grandes dimensiones con un impacto social en la comunidad”.

Norberto Petrone es transportista y desde hace tiempo que trabaja en la zona: “El mural levantó bastante el lugar, le cambió la cara realmente”, contó.

Lucas Pombo lleva 13 años a cargo del Depósito Saldías, junto con su hermano Nicolás: “Es un barrio especial, hay muchos estudios y salas de ensayo. Suelen venir productoras y artistas a montar sus escenografías, desde Luis Puenzo a Claudia Schiffer”, comentó.

La participación de Alba se enmarca en su iniciativa mundial Human Cities y como parte de su programa “Vení al Color”. Su foco es proteger y revalorizar aquellos espacios emblemáticos para las comunidades y las ciudades que habitamos, haciéndolas más alegres, sustentables, coloridas y disfrutables en un mundo donde el crecimiento poblacional va en aumento y donde el color se convierte en un factor esencial para hacer la vida más agradable e inspiradora.

Esta propuesta, llevada adelante en el marco de Art & Swap, reunió a más de 1,000 personas quienes disfrutaron de diversas actividades culturales entre el 19 y 21 de mayo, frente al Polo Cultural Saldias.

“Esta muestra de arte tuvo su origen en Bélgica hace 15 años y esta es la primera vez que se realiza fuera de su país de origen. Elegimos Buenos Aires por su riqueza cultural y el potencial de sus artistas. Buscamos democratizar el arte por que es de todos y para todos. El barrio Saldías representa una oportunidad única para acercar nuestra propuesta de color. Queríamos realizar un intercambio con los vecinos y pensamos en murales que desdibujen el límite entre Recoleta y el barrio 31”, finalizó Helena Heukeshoven, representante de Art & Swap en Buenos Aires.

La transformación y la nueva sonrisa de Saldías se vuelca en las palabras de Martín, un vecino del barrio que pasaba por allí el viernes por la noche, cuando comenzaba a vibrar la celebración del trabajo terminado y una fiesta que recién comenzaba. “Si esto es gris cuando hace calor, imagínate lo que es cuando llueve o llega el invierno. Ahora un abrazo y dos sonrisas me guían el camino a casa. Se me pone la piel de gallina, me recuerdan a mi familia y me hacen dar cuenta que al final hay que ponerle color a la vida”.