Constanza Castro Feijóo, Responsable del área de Sustentabilidad de MercadoLibre, cuenta cómo la compañía aplica su vanguardia innovadora al servicio de proyectos solidarios, educativos y comunitarios.

Hay compañías que son por siempre tradicionales y hay otras que son símbolos de su tiempo. Desde sus inicios, hace 16 años, MercadoLibre no solo acompañó, sino que también protagonizó y fomentó el enorme progreso de la tecnología al servicio del comercio electrónico. Se trata de uno de los sitios de retail más visitado del mundo (el octavo a nivel mundial), opera en la Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Perú, República Dominicana, Uruguay, Venezuela y Portugal; y solo en el segundo trimestre de 2015 generó transacciones por USD 1653,5 millones.

De manera paralela a ese progreso, la responsabilidad social empresarial evolucionó durante ese tiempo como una fuerte tendencia corporativa en todo el mundo. Por carácter transitivo, así como los niños nacidos en esta época son considerados nativos digitales, podría establecerse que MercadoLibre es una compañía “nativa RSE”. Como una manera de honrar esa condición, Constanza Castro Feijóo llegó hace cinco años proveniente de la Fundación Endeavor para asumir como Responsable del área de Sustentabilidad de MercadoLibre y tiene a cargo un área con ejes muy definidos y con una capacidad de respuesta a tono con la dinámica del enorme campo de acción que maneja la compañía. Lejos de aquellos viejos preconceptos acerca de la virtualidad de Internet, las mismas herramientas utilizadas por más de 150.000 vendedores y 132 millones que forman parte de la comunidad se ponen al servicio de causas sociales, educativas y de sustentabilidad. Un modo de seguir humanizando la cadena de valor de la tecnología.

En los últimos años fueron muy notorias las acciones de MercadoLibre por hacerse más visible, para demostrar que lo digital es también tangible.

Es un desafío que tenemos. Mucha gente desconoce el volumen de MercadoLibre, no sabe que adentro trabajamos más de 3000 personas o cree que somos vendedores de ciertos productos, cuando en realidad somos una compañía de tecnología que pone distintas plataformas para quien quiere vender, pagar y publicitar de forma on-line. Es un gran motor y desarrollador, potenciador de grandes emprendedores. Hay una palabra en inglés que lo resume: “enablers”. ¡Estamos buscando la traducción más precisa al castellano! [Risas]. Pero es cierto, sobre todo en lo que hace a la RSE, hasta ahora hemos tenido un perfil superbajo, porque el programa estaba en desarrollo y en crecimiento, y ahora está muy sólido. Por ejemplo, MercadoLibre Solidario, que brinda los mismos servicios que a cualquier usuario para recaudar fondos para una fundación a través del comercio electrónico: recientemente tuvimos la contingencia de las inundaciones. Junto con la Fundación SI, activamos los botones de MercadoPago para que las personas pudieran acercar su donación y colaborar. Comprobamos una y otra vez que la gente tiene ganas de ayudar y que a través de MercadoPago, por ser fácil, rápido y seguro, la ONG tiene los fondos disponibles en cinco minutos.

¿Cómo trabaja esa operatoria?

Es sumamente sencilla. Se generan tres botones ($50, 100, 500) para integrar en el sitio institucional de la Fundación SI, en su página de Facebook y en una página especial de MercadoLibre. En solo una semana y media se recaudaron $1.050.000. Los botones pertenecen a la organización, entonces MercadoLibre no hace de intermediario del dinero, hasta se pueden generar botones para una revista de papel a través de un código QR. Para la fundación los costos están todos bonificados y manejamos las mismas métricas que para la plataforma hacia todo el mundo. En estos años, desde que MercadoLibre lanzó Mercado Solidario en 1999, más de 500 ONG lograron recaudar más de USD 3 millones. Son un fiel reflejo del impacto positivo que el e-commerce generó en la sustentabilidad

 ¿Cómo acceden las ONG a esos beneficios?

La información está en nuestro sitio institucional, hay una sección de RSE y cualquier ONG escribe a [email protected], y nos llega. Solo pedimos para el alta el estatuto de la organización y el certificado en la Inspección General de Justicia, que revisa nuestro equipo de Legales. No se trata de una documentación compleja. Y nos permite abrirnos a proyectos muy lindos, como el de Aldeas Infantiles, organización grande a nivel mundial. A través de MercadoShops, ellos generaron una tienda on-line llamada “Un regalo, mil sonrisas”, hacen la campaña con el look&feel según la época del año e invitan a la gente a donar estos juguetes para la gente que apoyan. La campaña es tan exitosa que la van a replicar en Chile y Colombia, mejoró un 40 por ciento la performance de donaciones.

 ¿La modalidad es de doble vía, buscan ustedes también a las fundaciones?

Se dan casos puntuales, como cuando participamos del FITS (Festival de Innovación y Tecnología Social) de Wingu, donde teníamos un stand, y hemos organizado eventos propios junto con La Nación y Google, entre otros. Ninguna ONG tiene un trato preferencial de parte nuestra. También abrimos la posibilidad de accionar subastas, que duran unos diez días, con repercusión y visibilidad en los medios, pero es un one shot. La idea es que las ONG se apropien de las herramientas como las 150.000 personas que viven de MercadoLibre, con una participación más activa. 

Es de imaginar que además emprenden acciones de RSE “tradicional”, por llamarlo de alguna manera.

Claro. Tenemos un programa de Voluntario Corporativo, con voluntarios que, por ejemplo con el caso de las inundaciones, ayudaron a relevar barrios inundados para ver cuáles eran las mayores necesidades. Por lo general, en las grandes donaciones se entregan colchones, pañales y otros elementos supernecesarios, pero se presta menos atención a las herramientas de trabajo. La gente que perdió todo lo que más necesita es volver a trabajar, y nosotros nos enfocamos en la capacidad productiva. Antes ya habíamos participado en la campaña “Vuelta al Cole” con entrega de kits escolares; festejo del Día del Niño en Apoyo Escolar Personitas y entregas de juguetes; plantación y parquización por el Día del Voluntario; la campaña “Nochebuena para Todos”; el armado del patio de juegos en Casa del Niño Crocci y el reacondicionamiento de huerta en el Apoyo Escolar Personitas.

Asimismo, tenemos el programa Desde Adentro, con el que todos los meses hay 12.000 pesos disponibles para que los empleados presenten micropedidos e iniciativas por fuera de MercadoLibre. A través de la sociedad con Caminando Juntos, canalizamos todo el voluntariado corporativo. Es una ONG parte de United Ways, considerada una de las 50 mejores empresas de los Estados Unidos en un ranking en el que figuran Apple, Amazon, etc.

Las nuevas generaciones manejan las herramientas de Internet con mucha naturalidad. ¿Cómo se produce su contacto con ellas en el marco de sus programas de RSE?

Junto con la Fundación Compromiso llevamos adelante el programa Nativos Digitales. A través de esta iniciativa capacitamos a 200 chicos en la Argentina y a 50 en Uruguay en tecnología Java y desarrollo de aplicaciones móviles. Tenemos acuerdo con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que nos facilita la práctica para que ellos se gradúen: trabajan de lunes a jueves en áreas técnicas del Gobierno y los viernes cursan Nativos Digitales. Además de los elementos conceptuales, los alumnos también experimentan de primera mano cómo funcionan grandes empresas de la industria, como puede ser MercadoLibre, Google y Globant, entre tantas otras. Buscamos inspirarlos y mostrarles las enormes oportunidades en la tecnología. Somos socios de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico y según los últimos relevamientos hay 10.000 puestos por año que no se cubren porque no hay gente capacitada. Nuestro aporte es incitar a los chicos a seguir carreras técnicas y confirmarlos en el futuro de la industria.

 

Nuevas oficinas y compromiso con el medio ambiente

El 17 de marzo de este año, MercadoLibre inauguró sus nuevas oficinas ubicadas en el complejo Al Río, en el partido de Vicente López, donde planea albergar a más de 300 empleados. El proyecto y la construcción (a cargo de Contract Workplaces, Estudio Paula de Elía y Estudio ASZ) respetan las normativas delineadas por el complejo para adecuarse a los requerimientos del US Green Building Council con su respectiva certificación Leed Core & Shell, de acuerdo a las últimas tendencias mundiales de construcción sostenible. Se trata entonces de un nuevo paso que da la compañía en un claro sentido a favor del respeto por el medio ambiente. “Nuestro compromiso en ese sentido es muy fuerte. De por sí, la industria electrónica es buena con la ecología porque con el comercio electrónico se disminuye la huella ecológica a título personal. Al mismo tiempo, desde hace cuatro años comenzamos el proceso de virtualización de servidores, con tres data centers en los Estados Unidos, y eso tiene un impacto ecológico y ambiental. Nuestro equipo de infraestructura es reconocido a nivel mundial, da charlas por todo el mundo por haber generado el cloud más grande de Latinoamérica. El sistema resulta mucho más estable, hoy somos 3000 veces más eficientes y eso se traduce en ahorro en dinero. Para resumirlo, los costos energéticos que no usamos sirven para tener prendidos unos dos shopping centers enteros”, describe Castro Feijóo.

La eterna conexión con los emprendedores

Podría decirse que el proyecto de MercadoLibre fue uno de los grandes hitos que inauguró esta nueva era dorada de los emprendedores. No por casualidad Marcos Galperín, fundador, presidente y CEO de la compañía, es en la actualidad vicepresidente de la Fundación Endeavor, el principal faro del emprendedorismo en la Argentina, por lo que tampoco fue un accidente que Constanza Castro Feijóo haya llegado tras haber completado allí sus primeros pasos laborales. En esa línea, uno de los ejes de acción de MercadoLibre es el programa Historias que Inspiran, con el objetivo de capacitar y premiar a emprendedores de todo el país, potenciándolos con herramientas que contribuyan al crecimiento de sus proyectos. Constanza explica sus alcances: “MercadoLibre y Endeavor identificamos 15 historias inspiradoras sobre cómo la venta a través de Internet cambió la realidad del emprendedor y su negocio. A su vez, cada una de ellas es evaluada por el impacto socioeconómico del emprendimiento en términos de generación de empleo e ingresos. Como resultado se reparten $100.000 en premios y mentorías entre los tres proyecto ganadores. En la última edición, se eligió a Suavidón colchones y sommiers, FA Music y Almacén de Cueros”.