Fundación Vida Silvestre y BID Invest presentaron los resultados de la segunda encuesta sobre sustentabilidad en Bancos de la Argentina

Este fue un giro importante respecto de la primera encuesta (2014) y se visualiza en los beneficios que esperan obtener los bancos en caso de tener un mayor compromiso en la materia.

Mientras el tema de la reputación y la imagen continúa siendo muy relevante, la importancia que los bancos le asignan a la sustentabilidad como fuente de nuevas líneas de negocios tuvo un gran crecimiento: de un 42% en 2014, pasó a un 70% en 2017.

“Tomamos esto como una buena señal, dado que la sustentabilidad por la vía exclusiva de la filantropía tendría un recorrido acotado y no nos permitiría trabajar de manera más profunda para lograr cambios significativos sostenidos en el tiempo”, dijo Pablo Cortínez, Focal Point de Finanzas Sustentables de Fundación Vida Silvestre para WWF.

Entre los resultados se observan importantes avances: los bancos continúan trabajando muy bien en su huella directa y, además, la encuesta muestra que las entidades que cuentan con memorias de sustentabilidad auditadas por terceros pasaron del 10% al 35%. Sin embargo, una asignatura pendiente es la huella indirecta, de mucha mayor relevancia: sólo un cuarto de los bancos manifestó tener o haber tenido líneas verdes, es decir, líneas de financiación (en general blandas) orientadas a que los productores y las empresas mejoren su matriz productiva desde la sustentabilidad o que generen energías alternativas, entre muchas otras opciones.

Los temas abordados por la encuesta incluyen los incentivos que esperarían los bancos para aplicar la sustentabilidad en su política de préstamos y las expectativas que tienen respecto de cuándo el regulador podría incorporar el riesgo ambiental a los ya existentes. En ese sentido, Cortínez manifestó: “El sector financiero puede cumplir un rol clave a la hora de financiar la transición hacia una economía baja en carbono, en línea tanto con los ODS como con el Acuerdo de París. Varios resultados de la encuesta indicarían que los bancos esperan, a su vez, un papel no menor del Estado en las finanzas sustentables, que resulta novedosa en nuestro país”.

Por su parte, Diego Flaiban, de BID Invest afirmó: “Los bancos reconocen que necesitan capacitación y mayor difusión de buenas prácticas y casos de éxito. Este es un primer paso hacia una mayor sensibilización sobre los riesgos ambientales y sociales y sobre las oportunidades de negocio que de ellos se derivan”.

 La financiación de la transición es fundamental y se mencionó que existen fondos de diverso tipo a nivel global, muchos de ellos institucionales, que buscan destinos en los cuales se sientan cómodos en lo relacionado con aspectos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés). Para que la Argentina sea elegible, es necesario intensificar lo que ya se está haciendo,  mediante el análisis y adaptación de algunas experiencias de otros países.

Según Cortínez, economista con vasta experiencia en el mercado de capitales, los bonos verdes  pueden jugar un rol relevante, siempre y cuando se verifique que el destino de esos fondos sea la sustentabilidad y que ese mercado crezca en volumen ya que, a pesar de haber explotado en los últimos años, sólo representa el 1% del mercado de bonos globales.

 La encuesta fue respondida por bancos que representan más del 75% del sistema bancario argentino, medido por volumen de préstamos. La muestra incluyó bancos locales privados, extranjeros y bancos públicos. La diversidad también se dio en términos de tamaño y localización geográfica.

De esta manera, Fundación Vida Silvestre Argentina continúa trabajando en el sector, aportando datos e iniciativas para debatir e informar sobre la temática y contribuyendo para que las finanzas sustentables actúen como un acelerador de buenas prácticas ambientales en los diversos sectores productivos.