Bajo el lema “Pasión para innovar. Poder para transformar”, Bayer describe su cultura laboral, aquello que espera de sus empleados y lo que está dispuesta a darles para lograrlo. PRESENTE conversó con Kurt Soland, CEO y CFO para el Cono Sur, sobre la ambiciosa misión de mejorar la salud de las personas, los animales y las plantas.

Bayer Argentina ha establecido sus objetivos en materia de RSE en lo que ha bautizado como “Plan de Inversión en la Comunidad” (PIC). Allí define claramente cuál es su compromiso y su contribución con la comunidad y el desarrollo sostenible con foco en la educación. De esta manera, la compañía se esfuerza para colaborar con el fortalecimiento y las mejoras que permitan una “educación para una vida mejor”. Existen tres objetivos hacia los cuales orienta todas sus acciones:
• Transferir conocimiento, basado en la investigación y la evidencia científica.
• Crear conciencia y difundir hábitos y conductas que protejan el ambiente, nuestras comunidades y los seres vivos.
• Reconocer el mérito y valor, como medio para promover la investigación, la innovación y nuevos desarrollos.

De esta manera, el PIC prioriza la creación de alianzas estratégicas con organizaciones sociales que contribuyan a cumplir sus objetivos, colaborando en la generación de acciones que mejoren la calidad de vida a través de la educación. Bayer cuenta con una serie de programas y acciones que permiten articular el trabajo de la compañía junto con diversas instituciones y personas para alcanzar el impacto esperado en cada una de las áreas seleccionadas (educación científica, agrícola y animal; educación en salud; y voluntariado corporativo).

Para adentrarnos en el universo de Bayer y conocer algunos de sus programas y acciones, tuvimos la oportunidad de entrevistar al suizo Kurt Soland, un experimentado profesional que estudió Finanzas en la Universidad de St. Gallen (Suiza) y completó su formación con un título de CPA (Certified Public Accountant) en los Estados Unidos. Hace más de una década que forma parte de Bayer, empresa a la que llegó como Jefe de BCC AG de Basilea y Responsable de la región EMEA (Europa, Rusia, Oriente Medio y África) de la División de Consumer Health. En 2008, fue designado Senior Bayer Representative para Bayer México y Responsable de la División de Consumer Health en la región de América Latina. Y en 2014, tomó su posición actual de CEO y CFO de Bayer Cono Sur y Director General de Bayer Chile.

Bayer tiene un PIC y un parámetro muy importante que es transferir conocimientos a través de la investigación. ¿De qué manera lo concretan?
La investigación es el alma de Bayer, la ciencia está presente en nuestro ADN desde hace 150 años. La investigación de productos y de su desarrollo se hace a nivel corporativo. En el Cono Sur, es otro traspaso de información, dedicamos principalmente nuestros recursos a todo lo relacionado con la educación, aspectos que permiten mejorar o acercar a los jóvenes a la ciencia. Actualmente, en el mundo, la ciencia no es tan importante o atractiva para los jóvenes como pueden ser el arte o el diseño. La ciencia básica está perdiendo terreno, por eso queremos mejorar e incentivar a los jóvenes en los temas de las ciencias básicas y naturales. En la Argentina, tenemos un muy lindo programa que se llama Científicos del Mañana. Lo lanzamos el año pasado, y este año cubriremos cerca de 90 escuelas municipales, en el nivel primario, de la zona de Vicente López y Pilar. Estos municipios fueron elegidos porque en esas áreas tenemos nuestras plantas. Aún no llegamos a Zárate, donde contamos con la tercera. El proyecto se trata de una caja que desarrollamos, la cual le permite al maestro educar a su grupo de alumnos a través de 20 experimentos simples, desarrollados con la currícula escolar. Las maestras tienen toda una serie de experimentos que deben hacer con los chicos, con un manual de desarrollo, les damos previamente una capacitación para llevar adelante cada una de las clases, cuáles son los pasos intermedios, su desarrollo y las soluciones que deben encontrar. Nuestro concepto es educar para la ciencia en las diferentes ramas.

¿Cómo llegan a los alumnos más avanzados?
A través de un Campamento Científico Bayer Kimlu, en el que convocamos a estudiantes del último año del secundario, 40 jóvenes que, durante diez días, participan de ese campamento con un seguimiento de distintas actividades al aire libre, en carpas. Queremos incentivarlos para que descubran su vocación a la ciencia, la biología, la física, la astrología y la matemática. La convocatoria de los jóvenes se realiza a partir de un concurso, a través de una comunicación general, a nivel nacional y en Chile, en todas las escuelas secundarias privadas y municipales. Se lleva a cabo en la Patagonia Chilena, en el sur del país, este año lo hicimos en Chihué. Nuestra idea es ampliarlo al Cono Sur, que participen chicos de Uruguay, Paraguay y Bolivia, porque los jóvenes no conocen banderas ni fronteras.
Es impresionante ver la red de contactos que se va formando entre ellos, compartiendo información que van estudiando. Son diez días que pasan juntos, generando una comunidad fuerte. Nuestro sueño es que luego esos chicos se vuelquen a estudiar ciencia para aplicarla en sus países. Ya ves, estamos trabajando en los dos extremos de la enseñanza, durante los primeros tres y cuatros años del primario, y en la preuniversidad.

¿Cuáles otros programas llevan a cabo orientados a los jóvenes?
Otro programa global anual es el Youth Agro Summit. Es un concurso abierto en el cual los jóvenes, de entre 18 y 25 años, presentan propuestas sobre el futuro de la agricultura y sus desafíos. El premio consiste en la participación en la Cumbre Agrícola Mundial de la Juventud (Youth Ag-Summit), que se realiza cada año en Australia. En el encuentro, participan más de 100 jóvenes de todo el mundo y su objetivo es compartir, discutir y desarrollar ideas para crear una visión común y proponer acciones que aporten al futuro de la agricultura y la alimentación mundial. A través de esta iniciativa, que se enmarca dentro del nuevo Programa de Educación Agrícola, nuestra compañía busca que los jóvenes líderes se involucren en la búsqueda de soluciones agrícolas sustentables para la creciente necesidad global de alimentos seguros y nutritivos. Desde la Argentina, viajaron dos jóvenes que habían presentado sus propuestas, las cuales fueron seleccionadas por un comité interno.

¿De qué se trata el proyecto Agrolimpio?
Agrolimpio tiene como objetivo reciclar eficientemente el plástico proveniente de los envases rígidos vacíos de productos fitosanitarios con triple lavado o lavado a presión según normas IRAM, y perforándolos para su inutilización, transformándolos en insumos para la elaboración de artículos útiles para la sociedad en una forma ambientalmente segura y sustentable.

¿Podría hablarnos sobre el programa CONBECA?
El programa se realiza en colaboración con Asociación Conciencia desde principios de 2014 y está destinado a acompañar y brindar oportunidades a adolescentes en situación de vulnerabilidad social durante los últimos tres años del colegio secundario. Colaboradores de Bayer asumen voluntariamente la responsabilidad de acompañar a un becario durante los tres últimos años de su secundario, supervisando y favoreciendo su óptimo desempeño escolar, y colaborando en la administración de una beca monetaria. Bayer se hace cargo de aquellos materiales que necesita el estudiante para llevar adelante sus estudios. El padrinazgo es más que un tema financiero, estos colaboradores también brindan apoyo emocional, les dedican su tiempo, son sus guías. Los chicos están en situación de marginalidad, a la mayoría de ellos sus padres los mandan a trabajar y es por eso que se ven empujados a abandonar sus estudios. Es un círculo muy complicado. Estamos convencidos de que la educación es la que brinda oportunidades reales de crecimiento. La Asociación Conciencia nos va pasando los datos de los chicos con quienes podemos trabajar y nuestros empleados se van postulando como tutores.

¿Cómo estimulan el voluntariado entre los empleados de Bayer?
Ese es un buen tema. Por suerte, los empleados tienen una actitud muy activa y quieren hacer cosas. Nosotros trabajamos mucho desde la comunicación interna incentivando, pero sentimos que no hay que convencerlos ni forzarlos, están abiertos a hacerlo. El claro ejemplo es el programa UNES (Utilicemos Nuestro Espíritu Solidario), con el cual decidimos aprovechar lo bueno que hay en la gente. Había ciertas acciones que hacíamos corporativamente, pero no con nuestra gente sino desde la compañía. Empezamos a notar que había una necesidad real de los empleados de dar, de hacer, entonces nosotros organizamos el programa y pusimos los recursos económicos, mientras que ellos ponen su tiempo y su voluntad.

Bayer hace mucha investigación ¿Cuál es el costo de investigación y cuánto tiempo se puede lucrar con una patente?
La inversión de un medicamento promedio hoy desde su desarrollo hasta su lanzamiento en el mercado es de 1000 millones de dólares. La patente farmacéutica general tiene una duración de entre 18 y 20 años, pero si hablamos de una patente de desarrollo de molécula, no de producto final. Cuando está listo el producto final, tenemos diez años para recuperar la inversión. Las acciones de marketing son muy importantes durante los primeros tres a cuatro años, hay que lanzar y posicionar el producto. Debés considerar que quizás ese producto tenga competencia, entonces es aún más complejo.

¿Cuáles son las investigaciones que van en punta en la actualidad?
Cada compañía farmacéutica hoy está eligiendo su campo de experiencia, es imposible hacer todo, es muy grande. Hoy es fuerte el foco en oncología o para glaucoma. En el pasado, Bayer fue conocido por una cosa. Pero actualmente estamos cambiando para la medicina especializada. Actualmente, el 80 o 90 por ciento de las enfermedades ya están resueltas, la expectativa de vida es de 80 años. Las infecciones están resueltas. Hoy estamos hablando cómo llegamos a los 86 años. La industria farmacéutica va cambiando en tecnología. Va a ser interesante.

Existe un tema muy delicado en la industria farmacéutica. Por un lado, se hace una inversión en investigación que viene a salvar la vida a muchas personas, pero, al mismo tiempo, esos medicamentos son carísimos. ¿Cómo se maneja este tema desde Bayer?
El precio de un producto, de una cosa, es un tema muy emocional, ¿qué es caro y qué es barato? Si tomamos un producto básico, un analgésico o una aspirina que te da un beneficio, sacarte el dolor de cabeza, con dolor no puedes trabajar, luego de 15 minutos ya estás sin dolor, ¿cuánto vale estar sin dolor? ¿Vale más o menos que un café que representa un gasto de 25 o 50 pesos? La aspirina ya pagó su desarrollo, pero con ese dinero podemos invertir en la investigación de otros nuevos productos. Hay otros productos muy creativos y caros en desarrollo; y sabemos que tendremos pocos clientes para ellos. Por ejemplo, en oncología, productos de tercera o cuarta línea que finalmente les hacen una vida más confortable a los enfermos durante sus últimos meses de vida. ¿Cuánto vale eso? ¿Cuál es el precio de un atado de cigarrillos y qué beneficio produce? Pero hay un mercado, una oferta y una demanda, hay competidores que te limitan poner precios ridículos; en ese sentido, la mejor herramienta es tener un mercado abierto y competitivo, y así se arregla el precio automáticamente.

¿Cuál es el producto histórico de Bayer?
La aspirina, con más de 100 años, es el ícono de la compañía.

¿Cuál es el producto estrella actualmente?
En la Argentina, el Actron, es un desarrollo local, de nuestro país. Es una aplicación del ibuprofeno con la nueva tecnología de cápsula blanda. Desarrollamos innovación. Fuimos los primeros en esto. De la tableta, se pasó al líquido y ahora a la tableta blanda.

¿Cuántos empleados tiene Bayer en el mundo?
Cerca de 112.000 empleados.

¿Y en la Argentina?
Aproximadamente 1300 empleados, distribuidos entre las diversas plantas y oficinas.

¿Qué medicamentos producen acá, cuáles importan y cuáles exportan?
Aquí, hay una planta grande de aspirinas, de las tabletas y no de las sustancias. Solo hay tres plantas en el mundo, en Alemania, México y la tercera está aquí, en Pilar. Se importa la materia prima, llega la sustancia activa, después se hace la tableta. Tenemos un mercado muy importante, se exporta para Latinoamérica, menos México. Aquí se fabrican los blisters y las cajas. También, las multivitaminas (tabletas efervescentes como Berocca, Supradyn, Redoxon) para el mercado nacional y para la región, porque acá tenemos la única planta de efervescentes en el continente. También exportamos al sudoeste asiático y a China. Las plantas se dividen por la tecnología que poseen: sólidos, líquidos, efervescentes e inyectables. En la planta de Pilar, hay tecnología para efervescentes, vitaminas y sólidos analgésicos. En la de Zárate es todo agro, dedicado a la protección al cultivo. Se importa la sustancia activa y se hace la mezcla adecuada para abastecer al mercado, empacan los paquetes adecuados según las medidas (5 o 25 litros), principalmente es una planta de líquidos. Se exporta para el Cono Sur y Brasil.

¿Qué se investiga aquí?
Con relación a los campos de investigación, Bayer tiene uno de los cien centros de investigación tecnológicos aquí en la Argentina. La molécula se desarrolla probablemente en Alemania o en Japón, pero después hay diferentes aplicaciones según las zonas agronómicas en nuestro país. Entonces se van estudiando tempranamente esas moléculas para las condiciones locales. No es lo mismo un insecticida que se utilizará en Venado Tuerto que en Salta o en Bahía Blanca, lo mismo ocurre con las semillas. En este centro, se van haciendo pruebas para tener los productos que actúen lo más eficientemente según las zonas agronómicas, así, en la planta de Zárate se desarrollan las formulaciones locales.
La materia prima siempre es importada. La investigación de los ingredientes activos químicos de molécula no la hace ninguna compañía en nuestro país. Los nuestros vienen de Alemania, Japón y Estados Unidos.

¿Su puesto de liderazgo debe ser muy solitario?
Exactamente, pero tengo un buen equipo, ellos me asesoran y llegamos a un consenso general, aunque en la decisión final siempre estoy en soledad. También cuento con la Casa Matriz, puedo llamar a mis colegas, ya que algunos temas se repiten a nivel global. En el mundo hay 26 personas con la misma carga, seis en el continente, con las que puedo intercambiar ideas.

¿Cómo maneja los diferentes grupos de trabajo según la idiosincrasia de cada país?
Es un muy buen punto. Hay que escuchar, observar, adaptarse y seguir las tendencias. Es como la familia, ¿por qué un hijo responde diferente que otro? En México, son más formales, si no conoces el nombre, sabes que le dices “ingeniero” y seguro andarás bien [se ríe], pues allí es muy importante el título universitario. Aquí se utiliza el primer nombre, la gente es más coloquial. Hay que adaptarse, un americano es diferente al latino, el latino es diferente al asiático y el asiático al europeo. Si no te adaptas, es muy difícil y duro.


Valores LIFE:
LIFE es el acrónimo de los valores y principios de dirección fundamentales de Bayer: LIDERAZGO, INTEGRIDAD, FELIXIBILIDAD y EFICIENCIA. Cada uno de ellos se ilustra con siete ejemplos.

LIDERAZGO
• Respaldar a las personas y fomentar el rendimiento
• Mostrar iniciativa propia e inspirar y motivar a los demás
• Asumir la responsabilidad para las acciones y los resultados, los éxitos y los fracasos
• Tratar a los demás de forma justa y respetuosa
• Dar feedback con claridad, amabilidad y franqueza en el momento adecuado
• Abordar los conflictos de forma constructiva
• Generar valor para la sociedad

INTEGRIDAD
• Dar el ejemplo
• Cumplir las leyes, los reglamentos y los códigos de conducta empresarial
• Confiar en los demás y establecer relaciones basadas en la confianza
• Ser honrado y fiable
• Escuchar con atención y comunicarse adecuadamente
• Garantizar la sostenibilidad buscando el equilibrio entre los resultados a corto plazo y las necesidades a largo plazo
• Preocuparse por las personas, la seguridad y el medio ambiente

FLEXIBILIDAD
• Impulsar activamente los cambios
• Estar dispuesto a adaptarse a las tendencias y necesidades futuras
• Cuestionar el estado actual de las cosas
• Pensar y actuar teniendo en cuenta a los clientes
• Buscar oportunidades y asumir riesgos calculados
• Tener una actitud abierta
• Estar dispuesto a seguir aprendiendo permanentemente

EFICIENCIA
• Gestionar los recursos con inteligencia
• Centrarse en las actividades que generan valor
• Hacer las cosas de forma simple y eficaz
• Obtener resultados con la rapidez, la claridad y los costos adecuados
• Tomar decisiones de manera rápida y responsable
• Ejecutar las decisiones consecuentemente
• Colaborar en la búsqueda de las mejores soluciones