La capa de ozono de la Tierra se ha estado recuperando a una velocidad de un 1%-3% por década desde el año 2000, gracias al Protocolo de Montreal, que prohíbe la producción de compuestos que la destruyen. A este ritmo, la capa se recuperará completamente en el hemisferio norte en 2030 y en todo el planeta en 2060. Estos hallazgos fueron anunciados por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en una reunión de los firmantes del protocolo.

El agotamiento de la capa de ozono, descubierto por primera vez a fines de la década de 1970, se había detenido a principios de este siglo. Recientemente los científicos han podido demostrar que una de las razones es la reducción de las emisiones dañinas para la capa de ozono después de la entrada en vigor del Protocolo de Montreal.

En las últimas décadas, los humanos hemos causado un daño significativo a la capa de ozono, cuya función es proteger a la Tierra de los rayos ultravioleta del sol. La puesta en marcha de acuerdos globales como el Protocolo de Montreal de 1987, ha contribuido a la solución del problema.