María Inés Redoni es la CEO de V&R Editoras, una casa editorial que cree en el poder que puede tener el libro cuando es regalado a un ser querido. Desde su fundación, el “libro regalo” fue su punta de lanza en un mercado en el que les han ganado ese nicho a las editoriales gigantes, seguramente apelando a los vínculos afectivos que se esconden entre tapa y contratapa.

¿Cuál considerás que es el rol social de una editorial?

En general, creo que casi todas las editoriales cumplimos un rol social importantísimo, que es el de promover la lectura, más aún en un mundo en el que se promociona lo fácil o lo inmediato, subestimando la lectura de cierta manera. La lectura te abre una ventana de imaginación, posibilidades de conocimientos; es tan necesaria que si uno no ayuda a promover ese hábito estaríamos atentando contra la sociedad y, por supuesto, contra nuestro propio negocio. Cuando arrancamos con el libro regalo no teníamos conciencia del rol social que cumplíamos con eso. No es lo mismo regalar una caja de bombones que un libro. Por eso nos llena el alma cuando las personas nos dicen que se emocionaron con nuestros libros regalo.

Ese quizás sea su gran aporte social. Existe cierta anécdota que suele contar María Inés que da cuenta de una de sus primeras participaciones en una feria en San Pablo (Brasil), cuando logró venderles a unos distribuidores de un pueblo perdido por el Amazonas en el que sus habitantes prácticamente no sabían leer, pero ella buscó que su primer acercamiento al libro sea, como en el caso de los niños, por su atractivo; que lo tuviesen en su manos, que experimentaran la sensación de las imágenes y el tacto. Aquello fue un éxito personal y de la editorial. Lograban así llegar. Eso: llegar. Porque de eso se trata cuando se habla de un libro, de una historia, de la fantasía y de los sentimientos. Llegar. Y aquella vez, llegaron con el libro regalo a la gente de aquel pueblo olvidado.

¿Cuál es la situación del mercado editorial?

Hoy existe un factor común a nivel mundial que refiere al hábito de cómo se utiliza el tiempo de ocio; lo audiovisual le ha ganado terreno al libro. El país está viviendo un momento difícil y eso también afecta a la venta de libros. Si fuese verdad que año tras año aumenta la cantidad de visitantes a las ferias, el predio no tendría la superficie suficiente para recibirlos. Creo que es algo más marketinero que busca luchar contra esas nuevas tendencias de usos del tiempo de ocio.

¿Cómo se logra un bestseller?

Los fenómenos de ventas, como Harry Potter, son una combinación de historias sólidas, bien escritas, con un enorme atractivo y de un posicionamiento extraordinario. Además tienen sagas, esas historias se continúan, y eso ayuda a las ventas. Son las grandes editoriales las que tienen los números de los bestsellers, nosotros no contamos con ese tipo de libros. Un libro en su lanzamiento, para que sea un bestseller, debería superar una primera tirada de 5000 ejemplares que se agotaran en menos de dos meses. Y para vender 5000, debés tener en el mercado un mínimo de 8000 ejemplares.

¿Cómo compiten los ebooks y los audiolibros con relación al libro físico?

Los ebooks no son un hallazgo, pues ya están estandarizados como un formato más que se considera al momento de editar un libro. No así el audiolibro, que en la Argentina hay poco y nada, aunque en otros mercados está ganando mercado.

¿Qué estrategias de marketing utilizan para lanzar y posicionar cada nuevo libro?

Nosotros tenemos una red importante de blogueros, youtubers, instagramers, bookgramers, chicos que tienen sus propios blogs y que están acostumbrados a reseñar libros. La interacción con ellos es muy grande, los convocamos, nos reunimos, les contamos las novedades y les vamos conociendo sus preferencias, pues hay lectores para cada género. Entonces, les enviamos algunos manuscritos para que lean y así se empieza a generar toda una expectativa y comienzan a comentarlo y a viralizarlo. Es inconcebible hoy marketinar un libro sin este tipo de acciones. Por supuesto, luego llegamos a la prensa tradicional, pero para nosotros estos chicos son la verdadera prensa. Te voy a dar un ejemplo: hemos lanzado el pasado 14 de febrero (Día de los Enamorados) un sello de novela romántica adulta que hemos bautizado como VERA, con autores locales, y el lanzamiento será con Laura Miranda, una autora de Mar del Plata. Ella acercó un proyecto y lo fuimos desarrollando en forma conjunta. Este tipo de proyectos son muy desafiantes porque cada línea necesita una expertise desde lo creativo, de lo editorial y de la comercialización. VERA existirá como un avatar, que ya ha comenzado a interactuar con los lectores en las redes.

¿Cuáles son las preferencias del público adolescente y de los millennials?

Ese target arranca en los 15 años y alcanza hasta los 25. Nosotros tenemos muy desarrollados esos públicos y trabajamos en las redes para difundir nuestros libros, que abordan los temas que hoy enfrentan los jóvenes con una mirada superadora. La aceptación de los otros, de las familias desmembradas. Tenemos un precioso libro titulado Cartas de amor a los muertos [N. de la R.: trata sobre una adolescente de 13 años que escribe cartas a personajes de la historia ya fallecidos para canalizar el dolor que siente por la muerte de su hermana mayor], que tiene un argumento muy profundo y duro, pero es un libro fantástico. Los jóvenes encuentran estas realidades muy cercanas. Tienen una aceptación diferente que las generaciones anteriores, están rompiendo paradigmas. Nosotros fuimos una de las primeras editoriales en presentar en la Feria del Libro estos temas entre los adolescentes, y muchos chicos nos agradecieron porque notaban que alguien se preocupaba por sus inquietudes. Hemos llevado las cualidades importantes de nuestra editorial y de aquellos libros regalo a estos libros para adolescentes, mensajes superadores.