El origen del Día Mundial de la Eficiencia Energética proviene de una conferencia internacional que tuvo lugar en Austria, en 1998. Su objetivo fue llamar la atención sobre el excesivo consumo de energía a nivel mundial y dar a conocer la eficiencia energética como herramienta clave para resolver este problema.

La eficiencia energética puede ayudar a proteger el planeta. Al ahorrar energía en cada proceso o acción, se emite menos CO2 a la atmósfera. Mediante esta acción se reducen los efectos adversos del cambio climático.

Según la Global Footprint Network (GFN), actualmente se calcula que es necesario el equivalente a 1,6 planetas para alcanzar los recursos que se utilizan cada año. Para 2030 se va a necesitar el equivalente a dos Tierras, lo que podría conducir a un daño significativo en la supervivencia de la raza humana.

Para contrarrestar estos resultados, se pueden cubrir las necesidades energéticas a través de la disminución de la energía que se consume y el aumento de la eficiencia energética de los edificios, electrodomésticos, vehículos y fábricas.

En la Argentina, el Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM) es el organismo responsable de la elaboración de las normas técnicas que rigen el etiquetado de eficiencia energética y, al mismo tiempo, garantiza al consumidor que los productos eléctricos que llevan su sello ofrezcan confiabilidad. Este etiquetado permite al público comparar y decidir entre diferentes opciones y elegir aquella que, a igual prestación, le asegura menor costo operativo en energía durante toda su vida útil.

“Nuestra premisa es generar conciencia sobre la importancia del uso sostenible y racional de la energía. IRAM trabaja desde hace más de 20 años en el desarrollo de normas de etiquetado de Eficiencia Energética (EE) que contribuyen con un consumo inteligente”, explicó a PRESENTE el ingeniero Gustavo Fernández Miscovich, gerente de certificación eléctrica-electrónica de IRAM.

En este sentido, el IRAM participa activamente en los procesos que posibilitan el cumplimiento con las regulaciones vigentes en este aspecto y se encuentra alineado a un contexto internacional tendiente a promover el uso racional de la energía y el cuidado del medio ambiente.