De acuerdo a las Naciones Unidas, el Día Mundial del Agua se celebra anualmente con el fin de llamar la atención sobre la importancia del agua dulce y la defensa de la gestión sostenible de sus recursos. La creación de este día y su posterior designación para el 22 de marzo fue recomendada durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) de 1992, en Río de Janeiro.

“Debemos tomar conciencia de que menos del 3% del agua del planeta es dulce y, de ese volumen, solo el 1% es de fácil acceso y/o potabilización”, afirma la arquitecta Mariana Carriquiriborde, directora de Sustentabilidad de Agua y Saneamientos Argentinos S.A (AySA).

Según las Naciones Unidas, la celebración de este año se centra en explorar cómo la naturaleza puede ser un medio para superar los desafíos que plantea el agua en el siglo XXI. En este sentido, los problemas medioambientales y el cambio climático provocan las crisis asociadas a los recursos hídricos que ocurren en todo el mundo. Las inundaciones, sequías y la contaminación del agua se agravan con la degradación de la cubierta vegetal, los suelos, los ríos y los lagos. Cuando se descuidan los ecosistemas, se dificulta el acceso a los recursos hídricos, que son imprescindibles para sobrevivir y prosperar.

“Para contribuir al cuidado del agua podemos implementar buenas prácticas y ser responsables, tanto en los usos domiciliarios como en los productivos”, explica Carriquiriborde.

Algunos ejemplos de buenas prácticas que brinda la experta son:

Sistemas productivos:

  • Utilizar de forma eficiente el agua durante los procesos productivos para disminuir la huella hídrica de los productos
  • Priorizar la reutilización del agua dentro de los procesos de producción
  • Evitar la contaminación de los cuerpos de agua mediante el tratamiento adecuado de los efluentes de producción antes de su vuelco
  • Si se utiliza agua subterránea, garantizar una explotación sustentable del acuífero, con caudales de extracción moderados

Uso domiciliario: 

  • Verificar el correcto funcionamiento de las redes y equipamiento sanitario
  • Evitar dejar correr el agua cuando no se la está utilizando (lavado de vajilla, veredas, higiene personal, etc.)
  • No volcar en las redes o equipamiento sanitario sustancias contaminantes (pintura, aceites, solventes, combustibles, productos químicos peligrosos, etc.)

Espacio público: 

  • Denunciar las pérdidas de agua en vía pública (plazas, parques, veredas)
  • Evitar arrojar basura o sustancias contaminantes a los cursos de agua
  • Mantener limpios los desagües pluviales y alcantarillas para evitar la contaminación producida por la acumulación de basura durante las lluvias

 

.