A través de la frase Celebrá con respeto, INECO pide que nos solidaricemos en estas fiestas y no festejemos con fuegos artificiales, dado que afectan mucho a las personas que sufren el Trastorno del Espectro Autista. 

El autismo afecta la forma en la que una persona ve el mundo, procesa la información, y actúa con otras personas. Durante las fiestas, los estruendos de los fuegos artificiales provocan estrés y suelen ser disparadores de conductas disruptivas en quienes padecen este trastorno.

Las personas diagnosticadas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) no viven en otro mundo, sino que su percepción del mundo es diferente: tienen experiencias sensoriales distintas. Muchos niños, frente a algunos estímulos que provienen del medio en el que vivimos, pueden desarrollar hiper o hiposensibilidad a algunos estímulos. Por ejemplo, gran parte de las personas con TEA, por ser extremadamente sensibles, padecen durante esta época del año a los fuegos artificiales con estruendos.

Estos ruidos y explosiones son percibidos con mayor intensidad por las personas que sufren este trastorno y pueden provocar en ellas muchísimo estrés y ser disparadores de conductas disruptivas: desde taparse los oídos, gritar, aislarse, hasta manifestaciones de agresiones o autoagresiones con posibles conductas de escape o huida, con el riesgo de que se provoquen accidentes.

Como aún no se ha prohibido o delimitado el uso de la pirotecnia, al menos vale la pena que profundicemos sobre la concientización de las condiciones del espectro autista y cómo lo sensorial puede organizar o desorganizar a una persona que sufre este trastorno.

Teniendo en cuenta esta problemática, INECO Infanto Juvenil propone para la celebración del comienzo de año 2017: “Celebrá con respeto. No a la pirotecnia con estruendos. Busquemos formas más sanas de diversión”.

Sobre el autismo

Es una condición del neurodesarrollo que afecta la forma en la que una persona ve el mundo, procesa la información y actúa recíprocamente con otras personas. Las últimas estadísticas (CDC, USA 2014) indican que 1 de cada 68 niños se desarrolla con alguna condición del espectro autista. En la Argentina, si bien aún no conocemos el número exacto de personas con TEA, se estima que la prevalencia es similar a la de los países desarrollados.

Para más información: : www.ineco.org.ar | www.fundacionineco.org | [email protected]