Axel Gegenschatz es el nuevo Gerente General de Avon para Argentina, Chile y Uruguay. El hombre que lidera la fábrica de sueños, la compañía que inspira valor a miles de mujeres que deciden a diario convertirse en las protagonistas de sus vidas.

Es su última palabra, la que le deja la garganta seca. La del cierre. La conclusión final de la idea. Sus párpados se recuestan como en un suspiro ilegible sobre el horizonte, bien atrás en el auditorio, detenido en ese rostro de mujer que tomó como referencia visual para no marearse, como faro ante su mirada oceánica. Solo un instante y el aplauso cerrado cae sobre él y lo envuelve cariñosamente. Son cientos y cientos de mujeres que lo han venido a escuchar. No canta. No baila. No hace desaparecer aviones. Axel Gegenschatz se conmueve por el aplauso. Tiene 45 años y es, desde hace unos pocos días, el nuevo Gerente General de Avon para Argentina, Chile y Uruguay. Esta era una gran prueba, la de fuego, en la que no podía fallar ni temblar. Todas estarían sobre él, su peinado, sus manos en movimientos figurativos, la camisa y el traje, los zapatos y el tono de voz. Absolutamente todo.

Terminada la presentación, Axel saluda, abraza, sonríe, le pone el cuerpo y el alma a cada revendedora que se acerca a felicitarlo, a conocerlo, simplemente a mimarlo como si en él –hijo, marido y padre de tres mujeres– confluyera el espíritu libertario de AVON, ese manifiesto que proclama como una bandera revolucionaria: “Esta es la compañía que pone máscaras en las pestañas y comida sobre la mesa. Que lucha contra las arrugas con una mano y contra el cáncer de mama con la otra. Que conoce el valor de un labio perfecto pero que abre la boca y se expresa contra la violencia doméstica y a favor de la independencia económica de la mujer. Esta es la compañía que no solo lleva belleza a las puertas, sino que las abre. Esta es la compañía que apoya a más de 6 millones de representantes en más de 100 países alrededor del mundo. Esto es Avon, la compañía que durante más de 130 años se ha pronunciado a favor de la belleza, la innovación, el optimismo y, por sobre todo, por amor a la mujer”.

PRESENTE lo ve pasar con paso ligero por la cabina de entrada del magnífico edificio corporativo que tiene Avon en Victoria. Lleva dos corbatas en la mano. Seguramente les pedirá opinión a las mujeres de su equipo. Le espera una sesión de fotos y la entrevista. Diez minutos después, aparece Axel con una sonrisa y dispuesto a conversar sobre una historia apasionante, la de una compañía para la mujer.

¿Cuándo tuviste tu primer conocimiento de Avon?

Desde que era muy pequeño, Avon ya estaba presente en mi casa de Hurlingham (Buenos Aires). Mi padre era perfumista, representaba a diversas casas de perfumes, y uno de sus clientes era Avon.

¿Considerás que Avon es una marca que crea una empatía con sus clientes?

Cae bien por varios motivos. Uno de ellos es la calidad de sus productos. Contamos con un laboratorio en Nueva York en el que trabajan cerca de 200 científicos. Cuando una persona abre nuestro catálogo, puede ver esa tecnología, ese desarrollo y la calidad de los productos. Otros motivos son el precio de venta, la variedad y el surtido de productos, la paleta de colores más amplia del mundo. Cada cuatro segundos Avon vende un lápiz labial. Nuestras fragancias y cremas son fabulosas. Tenemos un gran surtido de productos para el cuidado de la piel a nivel corporal. Abrir un catálogo de Avon es como entrar a una tienda. Y si a todo esto le sumamos que cuando alguien decide comprar un producto Avon está eligiendo apadrinar a la mujer a la cual se lo está comprando, eso termina generando muchísima empatía con la causa, hacia adentro y hacia afuera de la compañía.

¿Avon apunta a una compra racional o emotiva?

En toda compra hay un factor racional y otro emotivo. Hace unos días, unas revendedoras me dijeron: “Avon no lo vendemos… lo compran”. Es cierto, cuando una mujer abre el catálogo de Avon, la tentación está ahí, porque todos queremos vernos mejor. En Avon hablamos de una belleza que va mucho más allá de la externa. Hablamos de sentir la seguridad de animarte a ir en busca de tus proyectos, de tus sueños.

¿Qué es para vos una mujer bella y atractiva?

La actitud construye a la belleza. Una mujer independiente es una mujer bella, una mujer con determinación siempre atrae.

Nombrame una mujer atractiva.

Debo decirte mi mujer, si no, me mata [se ríe]. Y por supuesto, mis tres hijas. En mi familia siempre hubo mujeres con determinación. Mi madre es independiente, da clases de gimnasia. Esa misma actitud la tienen mis tías de sesenta y setenta y pico de años. Todas son mujeres trabajadoras. Mi abuela, que falleció hace unos años, siempre trabajó, de una forma u otra, con mucho empuje y garra. Mis hijas tienen 15, 13 y 8 años. Ellas han hecho un gran esfuerzo para adaptarse a su nuevo colegio. Pensá que vivimos siempre en otros países. La mayor se sentó sola a hablar con los directores de su colegio para transmitirles su voluntad de hacer el máximo esfuerzo por dar un año libre para no atrasarse. Finalmente, lo logró. En mi vida siempre estuvieron presentes estas mujeres empoderadas.

¿Cómo se le pide y como se le agradece a una mujer?

Se le pide como a todo el mundo, con respeto, preguntando, consultando, compartiendo esa necesidad de lo que estamos necesitando.

¿Preferís sumarte a la charla de las mujeres o a la de los hombres durante un evento?

Me divierte mucho más la charla de las mujeres, pero prefiero armar mesas bien mezcladas porque creo que eso le brinda matices más ricos a la conversación.

¿Qué le aportan las mujeres a tu vida?

Prácticamente todo. En lo familiar son mi todo, y en lo laboral, te diría que aportan muchísimo.

¿Qué le aportan las revendedoras a Avon y viceversa?

Su razón de ser. El otro día, en una conferencia, me preguntaron cuánto facturaría Avon sin sus revendedoras. La respuesta es sencilla: absolutamente nada. Es un círculo virtuoso. En la medida en que Avon les brinda a las mujeres la posibilidad de acceder a un desarrollo, la base de revendedoras crece y aumentan las ganancias de la compañía, lo cual nos permite seguir invirtiendo en más campañas de nombramiento de nuevas revendedoras. El objetivo último es seguir contagiando ese crecimiento, ofreciendo y sembrando esa semilla en cada mujer de desear ir en búsqueda de su propia independencia.

Mucho se habla en las empresas de fomentar los valores del liderazgo. ¿Te considerás un buen líder como para llevar adelante este semillero, probablemente el más grande del mundo en lo que refiere a mujeres líderes?

Sí, si no, no podría hacer mi trabajo, alinear a la organización en sus objetivos comunes y que fluya la comunicación entre las distintas áreas. Un líder debe poder transmitir sus creencias, contagiarlas, tener una visión, armarla, orientar al equipo en esa dirección y facilitarle los recursos necesarios para conseguirlo. El líder debe convivir con una presión obvia, pues siempre se buscan los resultados, debe focalizarse para que no lo invada esa presión, debe absorberla sobre sus hombros y no permitir que baje sobre su equipo.

¿Cuál es el error que no le perdonarías a un miembro de tu equipo?

La falta de transparencia y de integridad es imperdonable. Y el no haberse involucrado al ciento por ciento con su trabajo.

¿Cómo motivás a los equipos?

En equipos directivos espero que esa motivación sea autogestionada. Yo intento pasarles la visión de la compañía, fidelizarlos con el ADN de Avon, ese poder de transformar realidades, potenciar el crecimiento, el hambre y el deseo de ir siempre un poquitito más allá, tener más revendedoras y más mujeres que encuentren su independencia, generar más recursos para apoyar nuestras causas.

¿Aprendés de tu equipo?

Constantemente, desde cómo encarar una entrevista como esta hasta temas más específicos del negocio. Por ejemplo, la venta directa no estaba en mi experiencia, tengo 45 años y ocupé hasta los 42 años otras posiciones, por lo cual, esto es algo nuevo para mí. En solo dos años y medio aprendí muchísimo de equipos con gran experiencia y conocimiento. Un líder no tiene respuestas para todo, sino a través de su equipo. Un líder se construye.

¿Dónde soñabas estar a los 45 años profesionalmente hablando?

Nunca tuve una visualización, sí quería algunas cosas y me imaginaba ciertas formas de vida, esto de vivir en distintos países; y lo hice en cinco distintos. También me gustaba el consumo masivo, tocar y ver los productos, desarrollarlos. Pero nunca me imaginé o busqué una posición particular.

¿Cuál fue el mayor reconocimiento que recibiste de las revendedoras?

Despidiéndome de las revendedoras al finalizar la presentación de un evento. Algunas de ellas me agradecieron por haberles compartido ciertos aspectos de mi vida personal y del negocio, por poder tener una visión más macro de la compañía y de mi propia experiencia, cómo fui desarrollándome en mis experiencias laborales; y para mí fue un halago, fue clave poder generar esa confianza con mi equipo y con las revendedoras.

Qué difícil debe ser ponerse en tus zapatos en este momento, sos como el recién llegado del colegio al que todos miran milimétricamente.

Yo ya estaba acostumbrado a exponerme ante audiencias grandes, pero frente a 600 mujeres es otro desafío, además soy muy malo cantando y bailando [se ríe].

¿Sos buen orador o te defendés mejor por escrito?

Cuando uno escribe puede poner “borrar” antes del “enviar”, pero cuando uno habla no hay marcha atrás, entonces te diría que me resulta más cómodo escribir. Pero cuando uno se anima y deja fluir la cosa, se desarma, piensa en lo que siente y en ese momento comienzan a salir bien las palabras. Confieso que al principio me costaba, me temblaba un poco la voz, me preguntaba qué iban a pensar de mí, una persona nueva en la compañía y sin conocimiento de la venta directa. Pensaba “¿cómo las conquisto?”. Pero la aceptación llega cuando uno se acerca a ellas, cuando termina la presentación y podés charlar con cada una, agradecerles el haber estado ahí. Me interesa transmitirles lo que busco y lo que quiero ofrecer, que es la cercanía, que estoy a su disposición, que no están solas, que quiero saber qué es lo que necesitan para alcanzar los resultados.

¿Qué es para vos la responsabilidad social empresaria?

Tiene que ver con la conciencia de una organización de ser más responsable con el ambiente, con la sociedad, con el rol que cumple más allá de sus propios objetivos y de sus balances. En Avon la verdadera y más genuina de las responsabilidades sociales es tener un rol o un propósito social que atraviesa a toda la organización. Cuando uno mira a Avon y analiza las situaciones macroeconómicas que ha vivido a lo largo de su historia en los distintos países en los que está presente, debemos destacar la firmeza y la consistencia de sus acciones, pues a pesar de las diversas situaciones de crisis que pudo haber atravesado siempre tuvo en claro cuáles eran sus valores. Nunca han mermado los esfuerzos del apadrinamiento y el apoyo a estas causas. Y esa claridad y entereza es lo que marca el rumbo de Avon, identificándola como una compañía responsable.

Avon es una fuente de inspiración absoluta. Quien tenga la oportunidad de visitar el sitio web de la compañía, caminar por los pasillos de su edificio corporativo, escuchar el sentimiento de pertenencia de las revendedoras de la firma o de los integrantes del equipo, quedará inmediatamente cautivado por una filosofía de superación personal. Con frases sencillas pero emotivas como “¡Animate a cambiar hoy mismo tu vida!”, logran ahondar en ese punto de máxima sensibilidad que nos catapulta a los seres humanos a dar el primer paso. Avon tiene un halo de protección, de tamizar la tristeza y convertirla en una fantástica promesa de mejora personal. Lo verdaderamente llamativo es que el sueño resulta ser fáctico, concreto, palpable, real, alcanzable, posible. Con Avon puedo empoderarme y ser la heroína de mi propia vida. ¿Por qué no? Claro que sí. Hay historias de vida, mujeres que inspiran, casos verídicos. BELLEZA POR UN PROPÓSITO. AMIGAS POR LA VIDA. MOSTRALE AL MUNDO LO ORGULLOSA QUE ESTÁS DE SER SU HIJA. AVON CREA UN MUNDO MEJOR Y MÁS BELLO. Por donde lo analicemos, Avon hace fuerte a la mujer, la seduce, la embellece, la independiza, la libera. Por su parte, la Fundación Avon trabaja para defender los derechos de la mujer y cuidar su integridad física, emocional y social a través del programa ALZA LA VOZ contra la violencia doméstica. Genera acciones de concientización y promoción de la salud, a través de la CRUZADA POR LA LUCHA CONTRA EL CÁNCER DE MAMA. Reconoce y premia a las mujeres que lideran proyectos sociales y solidarios en todo el país. Propone espacios de crecimiento laboral a través de la capacitación y formación profesional.

Avon celebra a la mujer.


(FICHA PERSONAL)

Colegio: Gartenstadt Schule.

Universidad: Marketing en La Fundación y hasta 4° año de Comunicación en la UBA.

Posgrados: Universidades de San Andrés y de Columbia.

Idiomas: Alemán, inglés, español, francés, italiano y portugués.

Hobbies: La fotografía.

Tu mayor logro en la vida: “Mi familia”.

Rasgo principal de tu carácter: [Ríe] “Debería responder mi mujer”.

Persona viva que admirás: “Admiro a muchas de nuestras revendedoras”.

Personaje histórico preferido: “Mis abuelos”.

Qué cambiarías si volvieras a nacer: “Hoy nada. Quizás hace diez años atrás sí”.

Lo que aún te queda por hacer: “Pasar más tiempo con mi familia”.

Tu posesión más atesorara: “Una cruz bordada que era de una bisabuela de mi esposa”.

Qué talento te gustaría poseer: “Bailar”.

En qué lugar fuiste feliz: “Durante mis años de expatriado, cada vez que regresaba a mi casa en Argentina”.