En el marco de la Semana Mundial del Agua, cinco escuelas rurales de Córdoba ahora cuentan con acceso al agua segura. Esto fue posible gracias a la alianza impulsada por la empresa social Proyecto Agua Segura, Hipermercados Libertad y Colgate Palmolive Argentina. Más de 120 niños y niñas de cinco localidades formaron parte de un intercambio en el que recibieron tecnología innovadora y educación para la prevención en talleres para el cuidado del agua y de higiene personal. Se suman así a las miles de familias en todo el país que de esta manera mejoraron su calidad de vida.
El Dr. Nicolás Wertheimer, fundador y CEO de Proyecto Agua Segura, destacó: “En cada acción que llevamos adelante, ponemos en práctica nuestra misión como empresa social: cambiar la realidad de millones de personas que no cuentan con agua segura en nuestro país. Un proyecto que tenga una mirada de largo plazo, pero al mismo tiempo pueda dar soluciones eficaces e inmediatas, sólo es viable cuando armamos equipos y trabajamos con aliados desde un enfoque integral y colaborativo. Estamos felices de estar en Córdoba, para mejorar la calidad de vida de estas comunidades.”
Por su partee, el Director de Legales y Relaciones Institucionales de Libertad, expresó: “Estamos muy contentos en Libertad de poder sumarnos a esta iniciativa. Siempre estamos buscando nuevas ideas para contribuir con las comunidades en las provincias y ciudades donde estamos presentes, y por eso nos ofrecimos a ayudar a estas escuelas cordobesas, para que todos sus estudiantes y profesores puedan contar con agua potable y segura para beber”.
Estas implementaciones se realizaron los días 27 y 28 de agosto en las localidades de San Roque, Santa María de Punilla, El Durazno, Paraje Puesto Pedernera y El Gigante. Para afianzar los aprendizajes, se realizó un “Taller de Ciencia” con los niños, niñas y adultos en donde se observaron los microorganismos presentes en el agua sin tratamiento a través de un microscopio, y se enseñó el ciclo del agua. El proceso finalizó con el armado en conjunto de un filtro microbiológico que facilita el acceso al agua segura. Estos filtros fueron definidos por la Organización Mundial de la Salud como los mejores para el
tratamiento del agua, ya que eliminan bacterias, virus y parásitos del agua sin tratamiento, convirtiéndola en apta para el consumo.