Con el decreto aprobado el 5 de abril de 2019, el Gobierno de Pedro Sánchez elimina los problemas impuestos al autoconsumo solar, inaugurando la nueva era de la fotovoltaica nacional. La medida, propuesta por el Ministerio de Transición Ecológica, concluye el trabajo iniciado el año pasado para eliminar las medidas del ex ejecutivo de Mariano Rajoy. Bajo su liderazgo, el país ha pisoteado al sector fotovoltaico, obligando a los productores a pagar tarifas de acceso a la red, impidiendo el reparto de las instalaciones de producción entre múltiples usuarios y exigiendo a los propietarios de instalaciones de entre 10 y 100 kW de capacidad que transfieran gratuitamente el excedente de electricidad a la red en lugar de venderla.

Una nueva medida del Gobierno de Sánchez para acelerar el despliegue de la energía solar en España. Se da luz verde al autoconsumo colectivo y a los descuentos en las facturas de los consumidores españoles. Las nuevas medidas en relación al autoconsumo solar podrían dar lugar a la instalación de 400 MW de nueva potencia fotovoltaica al año.

El cambio de administración, sin embargo, ha traído nuevas políticas energéticas. La primera medida aprobada fue el Real Decreto Ley 15/2018, que derogó el llamado impuesto al sol. El Gobierno completa hoy el marco regulatorio con una nueva ley que abre la puerta al autoconsumo solar colectivo y establece un mecanismo simplificado para compensar la energía producida.

En concreto, el Real Decreto aprobado en Consejo de Ministros el 5 de abril ofrece a varios consumidores la posibilidad de asociarse a una misma central de generación con normas que permiten la configuración de instalaciones colectivas a partir de 500 metros desde el punto de consumo o la posibilidad de que los ciudadanos se reúnan en colectivos energéticos.

Otra novedad es la implantación de un mecanismo simplificado para compensar los excedentes, es decir, la energía generada por las instalaciones de autoconsumo y que el usuario no consume instantáneamente. El texto establece que a partir de ahora los ciudadanos serán compensados directamente por los servicios públicos a través de descuentos equivalentes en las facturas de electricidad, eliminando también todas las cargas burocráticas y fiscales anteriormente previstas para los pequeños prosumidores (instalaciones de hasta 15kW a 100kW).