Gabriel Pérez, Gerente de RSE del Grupo Logístico Andreani, conversó con PRESENTE sobre las acciones de sustentabilidad y de cuidado del medio ambiente que desarrollan. Destacó, sobre todas las cosas, programas de educación vial y capacitaciones en logística, que son los dos rubros más vinculados con la compañía.

El Gerente de RSE del Grupo Logístico Andreani está seguro de que “una gestión sustentable no solo conlleva grandes satisfacciones para todos los que integran una compañía, sino que también trasciende al incidir e influir en todos los grupos de interés”. Es por eso que destaca el importante lugar que tiene la RSE en Andreani, la cual desde 2009, se encuentra promoviendo diversos programas y emitiendo reportes de sustentabilidad anuales.

1. ¿Cuál es tu visión global y la de la compañía sobre la RSE en la Argentina?

Para Andreani, la Responsabilidad Social Empresaria representa una forma de gestión alineada a los valores de la compañía: vocación de servicio, flexibilidad, innovación, trabajo en equipo, desarrollo personal y profesional, mejores prácticas, calidad y rentabilidad sustentable. Debe garantizar la sustentabilidad de nuestra empresa.

Entendemos que, más allá de las políticas y acciones, es muy importante informar e intervenir en espacios de divulgación, porque comunicar compromete. De hecho, desde 2008, adherimos al Pacto Mundial de la Organización de las Naciones Unidas, participamos en sus foros y realizamos anualmente las comunicaciones del progreso de nuestros comportamientos y desempeños. Adicionalmente, desde 2009, emitimos nuestro Reporte de Sustentabilidad.

2. ¿Qué acciones en materia de Responsabilidad Social y sustentabilidad están llevando adelante en este momento y cuáles han sido las más relevantes?

Desde 2009, desarrollamos los programas de Desempeño Ambiental y de Tránsito Seguro. Mediante el primero, certificamos la norma ISO 14001 en tres de nuestras principales plantas de operaciones logísticas y continuamos dicho proceso con el objetivo de sumar seis plantas más en el curso del año: Benavídez, Loma Hermosa, Mar del Plata, Resistencia, Mendoza y Santa Fe.

Respecto al Programa de Tránsito Seguro, desde su lanzamiento y como resultado de las capacitaciones, controles de alcoholemia, revisiones técnicas vehiculares adicionales a las establecidas por ley y otras acciones de concientización, hemos logrado una mejora sostenida en un indicador clave: la cantidad de kilómetros recorridos hasta que se produce un incidente vial. Durante 2015, registramos tan solo 21 incidentes en 16 millones de km recorridos.

Dentro de este programa, llevamos a cabo un plan de Recambio de Unidades de Transporte con el objetivo de reducir el impacto ambiental y lograr mayor seguridad vial. Desde 2013, también realizamos un Foro Nacional de Tráfico en el cual nuestros jefes de área comparten buenas prácticas, intercambian ideas y profundizan en la definición de una Política Nacional de Transporte.

En simultáneo a los programas mencionados, mediante la colaboración y coordinación de nuestra Fundación Andreani, desarrollamos otros dos programas especiales de RSE. El primero es de Logística Social, mediante el cual aportamos nuestro conocimiento para desarrollar la Diplomatura en Logística en la UTN y acompañamos a organizaciones sociales y escuelas en sus operaciones logísticas de carácter social. El segundo programa es de Desarrollo Cultural, desde el cual impulsamos el Premio Fundación Andreani a las Artes Visuales e itinerancias nacionales, con el fin de promover expresiones culturales en toda la Argentina.

3. Dichas acciones, ¿están alineadas con las estrategias de negocio de la compañía?

Sí, claramente. Todas las acciones en materia de sustentabilidad y RSE que desarrollamos en Andreani forman parte del proceso de reporte al Directorio, el cual toma decisiones y fija nuevos objetivos.

En el día a día, se ve explicitado en el hecho de que toda decisión se evalúa también desde una mirada sustentable. Un ejemplo de esto puede ser la radicación de una nueva planta, el desarrollo de un nuevo negocio, la inversión en tecnología, entre otras.

Entonces, las decisiones de la organización no solo se analizan desde una perspectiva económica, sino también desde una mirada social y ambiental.

4. ¿Existen propuestas dentro de la empresa para que los empleados puedan participar de iniciativas de RSE?

Sí existen. Entre las iniciativas que estamos impulsando podemos citar un ejemplo reciente: el programa Andreani por la Educación Vial, cuyo objetivo consistió en concientizar a alumnos de 5.° grado, a sus docentes y las familias sobre la importancia de respetar las normas de tránsito en pos de alcanzar entre todos una circulación más segura.
A su vez, contamos con una casilla interna, Nuestro Ambiente, donde nuestros colaboradores realizan sugerencias y nos comparten ideas para minimizar nuestro impacto.

5. ¿Qué mensaje le darías a las empresas que aún no han desarrollan esta área y qué desean dar el primer paso hacia la sustentabilidad?

Definitivamente, alentaría a las empresas a dar ese primer paso hacia la sustentabilidad. La agenda en esta materia seguirá evolucionando y las empresas cada vez tendrán mayores exigencias de incorporar las estrategias de RSE a la gestión sustentable del negocio. Nosotros podemos dar pruebas de esta tendencia en los requerimientos de muchos de nuestros clientes y en la gestión de nuestra cadena de valor.

Una gestión sustentable no solo conlleva grandes satisfacciones para todos los que integran una compañía, también trasciende al incidir e influir en todos los grupos de interés con los cuales interactuamos: familia, comunidad, proveedores.

6. ¿Cómo se puede lograr un cambio cultural para que la Responsabilidad Social forme parte de la cultura de nuestra sociedad?

Sin dudas, mediante la generación de un marco legal desde el estado para contar con regulaciones que protejan con mayor exigencia los requisitos ambientales, pero, a la vez, al fomentar los incentivos necesarios para promover las prácticas sustentables (por ejemplo, apoyo en la promoción de certificaciones e inversiones para minimizar el impacto ambiental) para que las empresas puedan implementar acciones relacionadas con sustentabilidad.

Para esto, sigue siendo crucial la articulación entre lo público, lo privado y las organizaciones de la sociedad civil.

Finalmente, y en particular desde nuestro rol de empresa privada, al interactuar con las distintas cámaras, asociaciones y ámbitos de divulgación de conocimientos para fomentar y compartir buenas prácticas y experiencias en temáticas de sustentabilidad, entendiendo que gestionar sustentablemente no es una ventaja competitiva, sino un valor que repercute en la sociedad en su conjunto.