GlobalLogic, empresa especializada en el desarrollo de software y productos digitales, y Bay Innovations, compañía médica dedicada al desarrollo de hardware, elaboraron un dispositivo de Realidad Virtual diseñado para ayudar los anestesistas a controlar los signos vitales del paciente en la sala de operaciones.

El rol de un anestesista implica contar con un conocimiento continuo de la presión, el nivel de oxígeno y una serie de otros parámetros esenciales. Mientras más rápido se responda a las posibles complicaciones durante una cirugía, menor será el impacto en la salud del paciente. Con el objetivo de facilitar el trabajo de los anestesistas durante las cirugías, GlobalLogic y Bay Innovations desarrollaron VIVI, un dispositivo monocular diseñado para aplicarse a la cabeza del profesional (HMD: Head-Mounted Display) con una banda elástica. Este dispositivo, asiste el anestesista durante la operación, mostrándole los datos vitales del paciente a través de una mini pantalla de Realidad Virtual proyectada desde el monocular visible solamente a los ojos del profesional. El usuario cuenta con la posibilidad de acceder a la información crucial del paciente sin tener que usar sus manos y todas las veces que lo necesite. Los datos se transmiten de manera segura e instantánea desde el monitor de la sala al monocular a través de bluetooth.

VIVI cuenta con un diseño altamente ergonómico, un hardware de plástico para resultar más liviano durante el uso y la capacidad de operar durante muchas horas entre carga y carga. Pero la característica más importante de este dispositivo no es como se ve sino lo que se puede ver a través del mismo. La pantalla se puede configurar a través de una aplicación complementaria para teléfonos inteligentes especialmente diseñada para cumplir con varios requisitos de acuerdo a las necesidades de cada paciente.

A través de un proceso de experimentación, entrevistas a los usuarios e investigación de los factores humanos, GlobalLogic y Bay Innovations crearon un producto capaz de adaptarse a los hábitos de sus usuarios. El uso de VIVI en la sala de operaciones, transforma la interacción entre los anestesistas y los signos vitales de los pacientes. Y a pesar de que el dispositivo fue inicialmente desarrollado como una herramienta clínica, actualmente cuenta con el potencial de ser usado eficazmente en otros entornos sanitarios e incluso en otros sectores, tales como el entrenamiento físico y la seguridad. Una vez más, la tecnología sorprende con soluciones que cambiarán la industria médica y las experiencias de profesionales alrededor del mundo.