Desde hace siete años, Gustavo Castelli es el CEO de BGH, una compañía argentina centenaria que comenzó como una mueblería y supo expandirse desde la innovación, sellando alianzas con socios estratégicos, con la clara visión de convertirse en el puente entre la tecnología y la gente.

Él es un hombre de bajo perfil al que no le gustan las fotos ni las frases hechas. Habla lo justo y necesario como para que el mensaje llegue claro al destinatario. Cualquiera podría imaginarlo trabajando en su escritorio, en silencio, a buen ritmo, con los objetivos claros, disfrutando de los éxitos, pero escapándoles a los grandes discursos. Quien busque su nombre en Google lo verá en una foto junto a Lionel Messi, cuando BGH presentó al astro del Barcelona como nueva imagen de Huawei. El que se detenga a observar en detalle esa foto, creerá que fue “la Pulga” quien le pidió la foto al CEO. Quizás, Gustavo Castelli refleja en su impronta personal ni más ni menos que el ADN de BGH, esta compañía fundada en 1913 (bajo el nombre Boris Garfunkel e Hijos) que no todo el mundo sabe que es argentina, bien argentina, pero no reposada como el dulce de leche, sino como algo más dinámico, con vuelo internacional, con un capital descollante en innovación tecnológica, en superación y en generación de alianzas con grandes socios estratégicos. BGH cumplió más de cien años pero no avejenta, sino que crece y se desarrolla.

 

¿Qué valores representa, bajo tu mirada, BGH como compañía?

BGH representa dos o tres valores sumamente importantes. Uno, el valor de su propia capacidad de adaptación; en 103 años ha sobrevivido a todos los avatares de la Argentina. Dos, es una empresa íntegra. Tres, su capacidad de innovación es destacable.

¿Considerás que BGH, pese a ser una compañía argentina, está posicionada en el imaginario colectivo como una firma internacional?

Es cierto, para mucha gente BGH es una compañía internacional, pero es algo que no hemos trabajado para que suceda. Aquellos que quieran pensarlo, que lo piensen. Quizás, ese pensamiento esté relacionado a la capacidad de innovación que tiene BGH, a su manera de hacer negocios, a que posee operaciones en varios países de la región. BGH cuenta con tres unidades de negocios bien diferentes. La primera, seguramente la más conocida, la que se aboca a la comercialización de microondas, aires acondicionados, televisores, etc. Luego, una segunda que se llama Tech Partner, un negocio be to be, que brinda soluciones integradas de software y hardware a compañías y al Estado. Son soluciones a medida que integran a distintos proveedores o socios estratégicos como Oracle o Motorola, por ejemplo. Ese negocio tiene operaciones en Colombia –donde acabamos de comprar una compañía–, Guatemala, Perú y Uruguay. Y la tercera, BGH Servicios, que brinda servicios de reparación para los pequeños electrónicos, básicamente celulares. En la Argentina, el 70 por ciento de los carriers los reparamos nosotros, cualquiera sea la marca. Entonces, cuando vas a un local, por ejemplo de Movistar, y dejás tu teléfono a reparar, seguramente termine en las manos de uno de nuestros técnicos.

BGH está unida a la historia de la telefonía móvil en la Argentina, y quizás el público lo desconoce.

La primera empresa de telefonía móvil en la Argentina fue Movicom. La conformaron, a fines de los 80, BellSouth, Motorola, el Grupo Macri y BGH. Luego BGH se desprendió de sus acciones en Movicom cuando esta fue adquirida por Telefónica, que luego la transformó en Movistar. BGH tiene la innovación en su ADN. BGH lanzó el pager en la Argentina.

¿La investigación, el desarrollo y la producción se llevan a cabo en nuestro país?

La investigación y el desarrollo de tecnología se hacen un poco aquí y otro afuera. Aquí tenemos plantas que producen. Nosotros funcionamos como toda industria electrónica en el mundo. Somos parecidos a una fábrica de autos en la cual no se fabrican todas las partes, sino que van comprando las partes y luego arman el auto. Funcionamos con estándares internacionales, la diferencia es que los proveedores que necesitamos para integrar el producto final no están en nuestro país, no existen, entonces la mayoría de las piezas las traemos de China. Tenemos una planta que está en Tierra del Fuego –ahí producimos todo lo que vos conocés– y después otra en Tucumán que está dedicada a BGH Servicios, esa unidad de negocios que te comenté anteriormente.

¿La apertura del mercado de importaciones los complica?

La apertura hace que el mercado sea más competitivo. Nosotros trabajamos con marcas propias y también con marcas de terceros. Tenemos asociaciones con empresas que poseen marcas que consideramos que son o cuentan con el potencial de ser muy importantes. No nos asusta la apertura. Creemos que el negocio va a cambiar, pero nos preparamos para ese escenario también.

La mayoría de los CEO que entrevistamos asegura que sus empresas son líderes, y seguramente lo son, pero me gustaría que nos dijeras por qué considerás vos que BGH es líder.

Lo que nos distingue a nosotros es que no dependemos únicamente de vender televisores o microondas, tenemos más unidades de negocios y una vocación más internacional. Estamos trabajando para que una parte importante de nuestra facturación y de las ganancias vengan del exterior, queremos ser una empresa internacional. Eso creo que nos diferencia de nuestros competidores. Vendemos productos en países como Chile, Perú y Uruguay. También, somos muy fuertes en el negocio de las computadoras para la educación, negocio al cual entramos por las licitaciones en la Argentina, pero ahora tenemos un objetivo mucho más grande a nivel global, hemos vendido a gobiernos computadoras dentro de los planes de educación en Latinoamérica e inclusive en África, en países como Ruanda y Kenia, donde ganamos licitaciones y estamos produciendo. Es un negocio especial, son computadoras que tienen requerimientos diferentes que las de escritorio. Nuestros socios en estos negocios son brasileños, juntos nos encontramos abriendo el mundo.

¿Por qué te eligieron a vos y por qué elegiste vos a BGH?

Hace siete años atrás me convocaron para ocupar este puesto. BGH se había abierto a la posibilidad de tener un CEO que no fuera de la familia. Hubo una persona antes y luego me fueron a buscar a mí. Yo estaba semirretirado, pero me interesó la posibilidad de trabajar en una compañía local, porque estaba saturado de las empresas multinacionales que tienen sus centros de decisión corridos de los países periféricos. Eso significaba estar cada vez más alejado de los centros de decisión. Era ser un funcional de lo que fuera, trabajando para el PowerPoint y las matrices. Esta era la posibilidad de que el centro de las decisiones estuviese aquí, y eso me pareció interesante. Es una compañía con valores familiares que aún se mantienen firmes, incluso habiendo incorporado prácticas de corporate government. Esa es la cultura de BGH. También destaca el valor de la austeridad. Es una compañía grande, tenemos un staff que ronda los 3000 empleados aproximadamente.

¿Qué representa para vos la responsabilidad social empresaria (RSE)?

Creo que una empresa que respeta la RSE es básicamente la que se hace cargo de mejorar la vida de la comunidad en la que está. Esto es lo primario. En los ámbitos donde actúa, internamente, y el lugar donde se encuentra insertada. Va desde ahí hasta hacerse responsable de los productos que vende. Nosotros tenemos todo en regla, nuestro proceso productivo no es contaminante, no generamos afluentes peligrosos. El problema en nuestra industria es qué ocurre cuando el usuario deja de usar el producto, cuál es el destino final. En los países más avanzados hay una legislación para recuperar esos productos, hoy en la Argentina ninguna ley impulsa esa conducta, entonces la decisión o la conciencia radica en el usuario. El que quiere tirar las pilas en un tacho especial para reciclado puede hacerlo, pero el que las quiere desechar en la basura normal también puede hacerlo. Eso debe ser reglamentado.

Existen dos factores que quizás no están contemplados en la RSE pero que como usuario suelo poner en valor: la durabilidad del producto y el servicio técnico y de atención al cliente postventa. ¿Cuál es tu opinión al respecto sobre estos dos puntos?

Considero que si usás, por ejemplo, un microondas para las funciones primarias, la durabilidad del producto será alta, pues cualquier microondas seguirá sirviendo a tus necesidades. Pero si tenés una tele tubo de 20 pulgadas, seguramente la durabilidad será más corta, porque vas a querer modernizarte. Lo mismo ocurre con las computadoras o los celulares. El cambio tecnológico va generando que los productos caduquen. En cuanto al servicio técnico, la realidad es que están colapsados dada la cantidad de productos que se generan. Lamentablemente es así. Los productos han crecido y el volumen de gente que se quiere dedicar a dar servicio no creció a la par.

¿Cómo incentivan el voluntariado en BGH?

Lo que quiero destacar es que se congrega gran cantidad de gente y la empresa no necesita hacer una acción especial para convocar, es espontáneo. Hicimos un video donde se presentaban los testimonios de la gente que ha ido, por ejemplo, a Techo u otra acción, y resulta emocionante escucharlos y verlos. Se prenden personas de todas las edades. Porque por lo general uno cree que los jóvenes tienen más conciencia o más ganas. Ya ves que la gente joven ahora le pide a la empresa que realice este tipo de iniciativas, ellos lo valoran mucho. Es algo muy bueno que tienen los de la generación Y. Pero la gente grande también se suma y vuelve reconfortada. Ven una oportunidad, tienen ganas de ayudar, buen corazón, es contagioso. Vienen y dan su testimonio y convocan. Ese efecto es lo que más destaco, es un factor poderoso.

¿Cuáles son las virtudes que debe tener un líder para manejar gente?

Contar con un propósito y tener en claro qué medios arbitrar para cumplir con él. Y ante todo, que le importe la gente a la que va a liderar.

¿Tuviste buenos líderes?

Yo trabajé muchos años con Agustín García Mansilla, la vida nos fue juntando en varias compañías, y he visto en él a una persona con una inteligencia y una capacidad de trabajo y de productividad fantásticas. Agustín se ha convertido a lo largo de su vida en un gran líder; yo lo admiré mucho.

Si tuvieses que recibir un apretón de manos en reconocimiento a tu trabajo, uno solo, ¿preferirías que te lo diera un superior o un representante de tu equipo?

Que me lo diera uno de mi equipo, definitivamente. Son los que me sufren a diario.

¿El líder sufre la condición de líder?

Depende mucho de la persona, a los que son líderes naturales les pesa menos y a los otros les pesa mucho más y viven torturados. A mí no me pesa tanto. Soy consciente de mi responsabilidad y sé que tengo incidencia sobre mucha gente. Cualquiera que conduzca personas debe tener la conciencia de que si un viernes le dolía la muela y justo en ese momento se cruzó por el pasillo con alguien de su equipo y lo miró mal por su dolor, quizás esa persona se pasó el fin de semana inquieto por la mirada turbia del líder. Nada es más pesado que la conciencia de eso, uno hace cosas que pueden repercutir en los otros.

¿Te pasó de haber mirado mal a alguien por un dolor de muela y luego el lunes tener que disculparte?

Es que a veces no sos ni consciente de que miraste mal a alguien, solo recordás el dolor de muela. Recién te das cuenta de que tu mirada repercutió en el estado de ánimo de alguien cuando esa persona se acerca a vos y te lo dice, aunque puede que no se acerque jamás a aclararlo.

Siendo viernes y muy tarde, empiezo a ver en tu cara que te empieza a doler la muela, así que preferiría que terminemos con la entrevista aquí.

[Se ríe] No, no te preocupes, preguntame todo lo que quieras. Pero las fotos… ¿cuánto tiempo nos van a llevar?


Gustavo Castelli (1959)

Colegio: Don Bosco

Universidad: Contador y Lic. en Administración por la UCA

Idiomas: “Inglés y portugués perfecto, italiano me defiendo muy bien, y francés lo entiendo todo porque me gustaba mucho la filosofía y muchos libros estaban en ese idioma, así que tuve que aprenderlo”.

Hobbies: “La filosofía, la lectura en general, la música clásica (desde los 15 años) y los deportes (pelota paleta, gimnasia, montañismo, en el pasado nadaba y jugaba al fútbol)”.

Cuál fue el mayor logro de tu vida: “Es una pregunta difícil, probablemente haber conquistado a mi mujer”.

Rasgo principal de tu carácter: “Soy tenaz”.

Persona viva que admirás: “No sabría decirte una en particular”.

Personaje histórico preferido: “Albert Einstein”.

Mayor atrevimiento que hayas tomado en tu vida: “No es algo que puedas escribir en esta nota”.

Qué cambiarías si pudieses volver a nacer: “Pensando fríamente, cambiaría algunas cosas, pero lo cierto es que no soy de las personas que miran para atrás, siempre tengo la sensación de que lo mejor está por venir”.

Alguna posesión atesorada: “Mis discos de vinilo y CD”.

Algún talento que te gustaría tener: “El musical. Toqué guitarra y un poco de piano, pero luego me demandaba mucho tiempo y tuve que abandonarlo. En una época me dediqué mucho a estudiar música”.

Algún momento o lugar en el que hayas sido o seas feliz: “En cada travesía de montaña que hago”.