El Ejército de Salvación lanzó junto a Carrefour Argentina la cuarta edición de la campaña de recaudación de fondos de La Olla Roja.

Hasta el 23 de diciembre, bajo la consigna “Depositá Esperanza, Cambiá una Vida”, los clientes de la cadena de supermercados Carrefour podrán colaborar con quienes más lo necesitan, a través de donaciones en efectivo en las ollas rojas que se encuentran distribuidas en 42 tiendas de la empresa de todo el país.

Los fondos reunidos en esta campaña serán íntegramente destinados a los programas comunitarios que desarrolla el Ejército de Salvación, como la entrega sistematizada de alimentos a personas en situación de calle, hogares y refugios para hombres y mujeres, campamentos de verano para niños de escasos recursos, ayuda a mujeres que sufren violencia de género y residencias para estudiantes, entre otros.

En las sucursales de Carrefour, voluntarios del Ejército de Salvación estarán haciendo sonar sus “campanitas” junto a una olla roja, donde se deposita la donación para construir un mundo mejor, para que cada semana familias enteras reciban ropa, calzado, frazadas y más, y para que cientos de personas reciban alimentos diariamente, en la entrega de comida en la calle y en sus hogares.

Sobre La Olla Roja

En el año 1891, el Capitán Joseph McFee preocupado por el número de pobres que vivían en la ciudad de San Francisco, se comprometió a proporcionar 1.000 cenas de Navidad a los más necesitados. Despertó una mañana y recordó que en sus días de marinero en Liverpool, en el puerto, se instalaba una gran olla de guiso para que los transeúntes arrojaran algunas donaciones para los pobres. El Capitán buscó de inmediato permiso para colocar una olla similar en el embarcadero de Oakland, California, Estados Unidos. Un cartel en la parte superior del trípode, invitaba a la gente a “mantener la olla hirviendo”. Cuando llegó la Navidad, el dinero necesario para las 1.000 cenas ya se había reunido. Más de 120 años después de la iniciativa del Capitán Joseph McFee, las personas que sufren en soledad, marginación y extrema pobreza continúan recibiendo asistencia directa mediante los programas que desarrolla el Ejército de Salvación.