Biolage R.A.W. ingresa en un segmento del mercado que posee un crecimiento sostenido anual del 30% en el país. Además de peluquerías, se venderá en tiendas naturales y a través de e-commerce.

El lanzamiento de Biolage R.A.W., una nueva marca 100% natural, sustentable en su packaging y 99% biodegradable, se lanza en Argentina para insertarse en un momento disruptivo del consumo local. Actualmente la categoría de productos de belleza natural representa la cuarta parte del mercado de cosmética y belleza del país, la evolución promedio anual fue del 30% en los últimos años, y las marcas que ya están en el mercado crecieron a tasas de hasta 50% en un año, obteniendo más del doble de su market share en los últimos 5.

En Argentina existe una peluquería cada mil personas y se estima reciben alrededor de 250 millones de visitas cada año. El negocio está en franca expansión y este crecimiento tiene una fuerte incidencia en la economía local a dos niveles. Por un lado, sabemos que en Argentina hay 42 mil salones de belleza. Esto implica brindar empleo a más de 100 mil personas que trabajan en las peluquerías y en rubros afines. Por otra parte los salones facturan 12 mil millones de dólares al mes. Este movimiento de la industria se traduce en una contribución superior al 1 por ciento del PBI. El 50% de los emprendimientos de salones de peluquerías son un autoempleo y la tasa de desempleo en el oficio es muy baja, porque es muy alta la demanda de profesionales con destrezas, según cifras de la compañía.

Hoy encontramos una consumidora más consciente, que se informa, que busca alternativas de belleza con productos naturales pero que además le exige a las marcas una mayor responsabilidad con las comunidades y el medio ambiente. Según un estudio de Google, creció un 140% las búsquedas de shampoo natural, y esto marca una tendencia en ascenso que parece no desacelerar.

La nueva línea de L’Oreal Argentina, Biolage R.A.W., es una línea de productos para el cuidado capilar que le permitirá crear la nueva categoría en belleza natural. Esta marca es especialmente pensada para quienes conciben la belleza, la salud y el mundo de manera holística y respetuosa con la naturaleza.

“Hoy la división de productos profesionales de L´Oreal Argentina presenta un portfolio de marcas de primera calidad y ahora, con el ingreso de Biolage R.A.W. en el segmento natural y orgánico, no tenemos duda de que este liderazgo será cada vez mayor. Es una gran oportunidad de ser pioneros en el segmento y es una categoría que tiene mucho potencial porque nos permitirá ganar más mercado. Es por esta razón que somos optimistas y para los próximos 12 meses proyectamos ventas que representarán aproximadamente un 10% de la facturación anual del negocio profesional. Biolage R.A.W. tiene todas las características para convertirse en la marca profesional número 1 de productos naturales para el cuidado del cabello”, comentó Tiago Carvalho, Director de la División Productos Profesionales de L’Oreal Argentina.

Cada uno de los productos que componen Biolage R.A.W. tienen fórmulas hasta 99% biodegradables, gracias al alto porcentaje de ingredientes de origen natural (entre el 70% y el 100%). Además, no contienen siliconas, sulfatos, parabenos y colorantes artificiales; y todos los envases que componen la marca están hechos con plástico reciclado (reciclaje post-consumo), y a su vez son 100% reciclables.

Los ingredientes se extraen desde las localidades más remotas del mundo y algunos, como la cáscara de quinoa, la yuca, el cilantro, la miel de abeja y la arcilla de lava marroquí, son adquiridos a través del Comercio Justo. Esto significa que son obtenidos de fuentes socialmente responsables y todos los fondos recaudados son destinados al soporte de las comunidades locales agrícolas que los proveen.

“En Biolage estamos convencidos que la sustentabilidad tiene que ser un valor transversal a toda la cadena de valor, sin descuidar el resultado final de todos los productos que se fabrican. Biolage R.A.W. resume este espíritu, presentando un producto cuya fórmula ha sido rigurosamente probada y certificada por organismos internacionales, pero que no descuida en el proceso de producción a la naturaleza ni a las comunidades que proveen la materia prima”, cierra Carvalho.