Representantes de las empresas Nidera, Cablevisión, P&G, SMS y Bayer participaron en una nueva edición de “Encuentro Responsable”, en donde pudieron charlar y compartir visiones sobre los retos que vienen por delante en materia de responsabilidad social.

El sexto “Encuentro Responsable” organizado por la revista PRESENTE tuvo como invitados a Javier García Moritán, Gerente de Sustentabilidad de Nidera; Mariana Brandeburgo, Jefa de Responsabilidad Social Empresaria de Cablevisión; Julián Costabile, Director de Sustentabilidad de SMS; Cecilia Bauzá, Directora de Comunicaciones de Procter and Gamble (P&G); y Astrid Bittner, ‎Responsable de RSE y Comunicación Interna de Bayer.

Pancho Ibáñez, moderador de estos almuerzos que se están convirtiendo en un clásico del sector, dio el impulso inicial para comenzar a charlar sobre diferentes temas alrededor de la responsabilidad social empresaria (RSE). Así, durante unas dos horas, los invitados conversaron sobre los desafíos que tienen las empresas con las nuevas generaciones de empleados. Intercambiaron opiniones y diferentes experiencias sobre qué demandan y qué expectativas poseen los jóvenes, entre otros tantos aspectos sobre los que hicieron foco.

Pancho Ibáñez: Uno de los temas que me gustaría que hoy tratáramos, que seguro nos toca a todos, es la paradoja de crear toda una conciencia dentro de cada empresa sobre que la responsabilidad social no debe ser patrimonio exclusivo de un pequeño grupo que es el que se dedica a eso, sino que todos somos parte de lo mismo; y al mismo tiempo ser conscientes de que el empleado se va a ir el día de mañana. Por lo tanto, todo lo que la empresa le pueda inculcar hoy se lo va a llevar pasado mañana para otro lado. ¿Cómo vive esto cada uno de ustedes?

Bittner (Bayer): Creo que la generación Y es la que te ayuda a ver cada vez más la importancia de las acciones de RSE. Hoy es una de las primeras cosas que miran a la hora de elegir la empresa en la que van a trabajar. No solamente las del departamento de RSE, sino a nivel integral. Digamos, en cómo atraviesa desde Recursos Humanos hasta el departamento de Compras y las acciones sociales que se hacen. Te ayudan a valorar y crear más conciencia, por más que puede ser que salten de una empresa a otra. El desafío es retenerlos.

Bauzá (P&G): Nosotros todo el tiempo reclutamos gente de las universidades. Hay un fuerte programa de crecimiento desde adentro de P&G. En las entrevistas, una de las primeras cosas que nos preguntan los jóvenes es qué hace P&G por el medio ambiente y por la RS. Además, de alguna forma, el propio empleado te exige en cómo tenés que tratar de colaborar con el medio ambiente. Ahora estamos trabajando para lanzar un programa de sustentabilidad que se llama Basura Cero, que consiste en acciones concretas para reducir lo máximo que podamos la basura en el edificio. Hay todo un tema de cultura y educación, pero la generación Y es la que lo adopta rápida y felizmente porque lo cree y está convencida de eso.

Pancho Ibáñez: Me imagino a los señores William Procter y James Gamble sorprendidos al enterarse de que algún día los empleados le iban a tomar examen a la empresa antes de ingresar, y no al revés.

Bauzá (P&G): [Risas] Bueno, ya pasaron más de 175 años, pero hay un común denominador que respalda a la compañía en toda esta trayectoria y es el poder ir adaptándose a este tipo de cosas. Como vos decís, los fundadores jamás se hubieran imaginado esto, pero es la parte de hoy para seguir adelante.

Costabile (SMS): En mi caso, yo estuve durante diez años en empresas sociales y ONG. Un poco del otro lado del mostrador, en un momento en que para pensar en estas cosas había que irse de las compañías; ellas hacían negocios. Si te interesaban los temas sociales y ambientales, ahí estaba puerta. No había mucho que hacer. Volví hace seis meses a las empresas y me encuentro con que hay cambios muy fuertes. Hoy no es difícil convencer a los directivos y a los gerentes. Ya está todo el mundo mucho más preparado y viendo qué hacer en cuestiones de RSE. Sigue siendo un desafío enorme, pero hoy es mucho más fácil que hace diez años.

Pancho Ibáñez: Esto es un fenómeno que se ha dado en el término de 15 años, no más. A su vez, todavía está latente eso del que entraba a la empresa soñando que con los años iba a llegar a ser el CEO. Luego vino el otro, el que dijo: “Yo tengo que hacer carrera rápido. Quiero ser CEO mañana”. Pero siempre dentro de la misma compañía. Hoy el que entra ni sabe si va a estar en la misma empresa al año siguiente. Es increíble el vértigo con que se ha dado todo esto y los desafíos que plantea.

Bittner (Bayer): Claro, el protagonismo que busca esta nueva generación. Nosotros lanzamos hace poco nuestra nueva marca empleador que es “Passion to innovate, Power to change”. Apunta a eso. Buscamos el protagonismo, agregar valor, innovar y cuestionar el statu quo, que antes no existía en las empresas, era mala palabra. Hoy es un valor agregado del empleado.

Brandeburgo (Cablevisión): Es también la capacidad de poder mantener un flujo de personas que tengan ganas de participar del proyecto de la organización más allá del tiempo y quieran aprovechar también la disponibilidad de recursos de la empresa y la capacidad de transformar o incidir en un contexto. Interactuar desde un lugar de poder, pensando en la capacidad de influir en ese territorio positivamente. Me parece interesante que más allá del mediano o largo plazo de una persona, esta aporte en ese momento y vaya creciendo y circule hacia otros espacios, y que entre gente que también fue nutrida desde otros ámbitos. Eso también es interesante como nueva lógica de desarrollo de las personas.

Pancho Ibáñez: Me pregunto qué pasa con una empresa como Nidera, que tenía casi en sus estatutos el bajo perfil.

García Moritán (Nidera): Sin dudas que los cambios en una empresa cultora del bajo perfil a veces llegan de manera más dramática y no tanto como una evolución natural. Hay un cambio de paradigma en la conducción de la empresa, ¿no? En relación a aquella idea de que haciendo las cosas bien -en el sentido de cumplir con la ley, pagar a tiempo y respetar a tu público de interés- alcanzaba para ser una compañía que se sostuviera en el tiempo sin ningún tipo de avatar. A veces forzosamente por acontecimientos, por manifestaciones de alguno de tus públicos, se generan estos procesos traumáticos; pero si uno los toma a tiempo y con proactividad, tienen un final feliz. Entonces, hoy la empresa ha dado un giro de 180 grados, el diálogo es un asunto fundamental para el negocio. Nosotros intervenimos en el ambiente y en comunidades donde viven muchas personas. Estar expectantes y atentos a las necesidades o los puntos de vista que puedan tener esas personas es absolutamente clave para entender de qué modo rendir cuentas a esos públicos.

Bauzá (P&G): Este cambio que decís de bajo perfil a uno un poco más alto o proactivo ¿fue a nivel global en la compañía?

García Moritán (Nidera): Fue a nivel global, lo que ocurre es que Nidera es una empresa cuyo mayor volumen productivo durante años fue en la Argentina y con un CEO de nuestro país. Tenía una especie de doble casa matriz Holanda-Argentina con una preponderancia muy fuerte de la Argentina. Con lo cual, los cambios se llevaron a un nivel global mucho más rápido por ser nosotros quizá los promotores de los cambios internos.

Pancho Ibáñez: Con Máxima ahora estamos todos en paz, ¿no? En el mejor momento, hay que aprovecharlo.

García Moritán (Nidera): Hace poco viajé por trabajo a Holanda y me llamó la atención que después de haber estado una semana y media entre Róterdam y Ámsterdam, charlando con gente y diciendo que era argentino, nadie me dijo “Ah, la reina”. Ya la han naturalizado tanto que es como de ellos; de la Argentina por ahí te hablan de Messi.

Pancho Ibáñez: Yo acabo de regresar de Holanda y es cierto que a Máxima la tienen totalmente internalizada. Les encantan las cosas que dice, cómo se comporta. En este sentido, creo que también podemos hablar del papa Francisco o de Messi. Evidentemente el argentino afuera saca lo mejor que tiene, pero adentro es como si nos peleáramos entre nosotros. Esto lo quiero llevar a las empresas. ¿Qué pasa con nosotros? ¿Viven en las empresas esta cosa de marcar la diferencia en lugar de la coincidencia? ¿Se da?

Bauzá (P&G): En P&G, por un lado, es verdad que hay grandes talentos argentinos en posiciones ya sea regionales como globales. Eso posiciona a nuestro país como poseedor de un talento increíble y, de alguna forma, nos enorgullece. P&G es una compañía multinacional con presencia en muchísimos países, nuestros productos se venden en casi todo el mundo. Por otro lado, tenemos fama, y me hago cargo, de ser muy directos y muy transparentes, de cuestionar las cosas. A lo mejor uno dice que no está de acuerdo con el punto de vista del otro. Esto, a veces, en otras culturas y en el ámbito corporativo, por un lado es visto muy positivo porque de alguna forma construye y ayuda. Pero por el contrario, en un extremo, podemos ser un poco arrogantes o dar la sensación de que nos las sabemos todas. Creo que llegar a un balance o un equilibrio sano lo veo re positivo. Hablando de P&G Argentina y del talento, estamos muy bien posicionados por los resultados. Como equipo a nivel compañía demostramos que funcionamos. Después, a modo más personal, creo que el argentino es muy capaz y tiene un poder de resiliencia que en pocos suelo ver. No sé si será porque estamos acostumbrados a levantarnos de las crisis. Pero creo que a veces nos falta el equilibrio. Ese es el desafío.

Bittner (Bayer): Creo que el respeto te lo ganás demostrando. Me acuerdo de la crisis de 2001. Yo no estaba en Bayer, pero siempre me cuentan que fue complicado cómo afectó a todas las empresas; sin embargo no se despidió gente o se trató de reducir al mínimo. Lo mismo el tema de las plantas, defender que funcionen plantas productivas. Ahí ayuda mucho el CEO, cuánto cree en el país y cuánto lo defiende. Por otro lado, la personalidad de los argentinos de cuestionar más después se valora. Veo eso. En los puestos gerenciales, sobre todo, choca al principio, pero es algo que nos caracteriza y nos diferencia de otras culturas.

Brandeburgo (Cablevisión): Cablevisión es una empresa argentina, por lo tanto no hay una casa matriz a la cual responder o con la que interactuemos. Hay siempre una sensación de que seguramente las organizaciones con bajadas internacionales tienen todos los temas mucho más avanzados. Con el tiempo fuimos revisando algunas prácticas y descubrimos que había muy buenas ideas y muy simples en su implementación, que es todo un valor. Sin necesidad de recursos estrambóticos se generaban muy buenos resultados, y las ideas habían salido de los lugares menos esperados de la organización. Fue interesante descubrir cómo miramos los temas desde una cuestión muy identitaria de cuidar a nuestra comunidad, a nosotros como equipos de trabajo, de preocuparnos por nuestras familias y nuestros entornos. Es algo muy genuino de nuestra esencia y no necesitamos que alguien venga y nos lo imponga. Estamos empezando a revisar un poco las capacidades que tenemos de elegir qué transformaciones queremos como ciudadanos hoy en nuestro país. Miramos ejemplos de afuera pero con la sensación de que tenemos la capacidad de hacer y de crear nosotros. Tenemos la oportunidad de ser creativos a la hora de definir las maneras, a diferencia de otras épocas en las que lo de afuera era lo mejor.

Costabile (SMS): Creo que no tenemos que dejar de marcar que nos falta trabajar mejor en equipo. Está bueno el talento, pero me parece que es clave mejorar en esto. Para nosotros muchas veces es más fácil gestionar una red con personas de otros países que con las firmas que hay en la Argentina. En ocasiones nos falta armar equipos, hacer ese clic.

La RSE “ya no es una opción”

Pancho Ibáñez: Ustedes se dan cuenta de que estamos hablando de un montón de cosas interesantes, pero ya no nos preocupa el tema de la RSE porque está asumido que es parte de la empresa. Poco tiempo atrás, el problema era si había reconocimiento dentro de la empresa acerca de la importancia de la RSE.

García Moritán (Nidera): Hoy ya no es una opción.

Bittner (Bayer): La clave es que está integrada.

Bauzá (P&G): Desde hace años ya que las empresas responsables la tienen en su corazón de negocio, en su estrategia. En P&G está presente desde cómo innovar hasta crear un producto. Ahí es donde todos compramos, desde el CEO global hasta el último empleado.

Pancho Ibáñez: Y por si alguien se durmió, viene el aspirante a entrar en la empresa y te exige.

Bauzá (P&G): Claro, te toma lección cuando entra. Se pregunta: “¿Entro acá o voy a otra que tenga un mejor plan de RSE?”.

García Moritán (Nidera): Coincido con vos y me gusta redoblar la apuesta frente a ese escenario, que es entender y asumir que es una realidad que no podemos separar. Hay que gestionar de manera responsable el negocio, hay que dialogar… Pero el desafío que se nos presenta hoy es que en lugar de sentarnos y sentirnos orgullosos de los buenos reportes de sustentabilidad, debemos plantearnos cómo en función del negocio podemos aportar la brillantez que ponemos a la hora de hacer plata para contribuir para resolver problemas que van mucho más allá de la compañía.

Costabile (SMS): Me parece que lo que va a venir es una RSE 2.0. Creo que las empresas han aceptado el desafío y ahora la sociedad exigirá más.

Brandeburgo (Cablevisión): Esto implica también el reto de pensarse como industria. Sabemos que pertenecer a la misma industria significa que competimos en el negocio y la cuestión es cómo hacemos para competir en el negocio y colaborar en el desarrollo.

Bauzá (P&G): Hay un ejemplo simple de algo que nos pasa a nosotros sobre la lealtad de un consumidor que nos compra. Hoy te va a elegir mucho más si sabe que vos cuidás el medio ambiente. Es todo un círculo. Por eso digo que el estar en una estrategia de negocios te ayudará y que va más allá de hacer un programa de RSE, que también tenemos varios. El consumidor hoy ya elige al que es más amigable con el medio ambiente. Nuestras estadísticas demuestran que tiene mucha más conciencia que años atrás.

Pancho Ibáñez: Ustedes deben estar con los pies en la tierra pero mirando el agujero de la capa de ozono, ¿no?

Bauzá (P&G): [Risas] Vamos desde cómo reducir energía y emisiones de gases en las plantas hasta los envases. De hecho, tenemos metas para el 2020 superambiciosas. Es bastante nuevo. Se fijan cada diez años. Nuestra misión es renovar al cien por ciento todo. Que vos compres un Pantene y después el envase no vaya a relleno sanitario. Así hay un montón más de medidas, que van desde las plantas de producción hasta el producto en sí. Hoy a nivel global la sustentabilidad está en el medio del negocio.

Bittner (Bayer): Un poco estaba pensando en cómo se integra la RSE y la sustentabilidad en toda la cadena productiva. Nosotros en Bayer tenemos los valores LIFE, que es Liderazgo, Integridad, Flexibilidad y Eficiencia. También “Science for better life”, nuestra misión a nivel global. Ahí, realmente, más que en eso, el valor de la integridad está en tu conducta habitual, desde cómo proceder en cada proyecto que tengas.

García Moritán (Nidera): Hay una pregunta que me surge: ¿hay políticas para favorecer el acceso de personas a los medicamentos?

Bittner (Bayer): Sí, hay un área hace mucho tiempo a nivel global. Y localmente hace no tanto hay un sector que justamente trabaja en cómo hacer acceder a personas a medicamentos, especialmente los de venta bajo receta. Se relacionan con las asociaciones de pacientes.

Costabile (SMS): Todas las industrias tienen temas complejos, y me parece que parte de la evolución que se debe dar es también empezar a hablar más abiertamente de los problemas. Que las empresas se animen a decir: “Bueno, está este asunto. No es un problema de la empresa, sino de la sociedad y de cómo está organizada”. Al ciudadano de a pie a veces no le cae tan bien que la compañía cuente solo las cosas buenas que hace.

Pancho Ibáñez: Claro, es más creíble si me cuenta algo que no es bueno y se propone mejorarlo. 

Costabile (SMS): Tal vez no es la empresa, sino algo de cómo se vienen manejando los recursos como sociedad.

Brandeburgo (Cablevisión): A nosotros nos pasa que con las asociaciones de consumidores tenemos un gran desafío respecto de la atención al cliente. Nos reunimos con ellas para preguntarles cuáles eran para ellas los mayores desafíos y qué quejas recibían. Lo primero que surgió fue que no terminaban de entender cómo es el proceso comercial y por qué tomábamos algunas decisiones en la relación con el cliente. En esa instancia de contar las dificultades, entendieron mejor las decisiones que se tomaron y, además, nos pudieron dar ideas muy simples de cosas que podíamos hacer distinto. Desde eso hasta cuestiones más complejas de la relación con el cliente que se habrían extendido mucho más en el tiempo si no hubiéramos llegado a una instancia de diálogo con las asociaciones de consumidores. En ese intercambio, nosotros pudimos mejorar mucho el proceso y contarles que teníamos algunas dificultades que no sabíamos de qué forma exactamente era mejor resolverlas. Fue superinteresante.

Bittner (Bayer): Escuchar de primera fuente los problemas y no intentar saberlo todo, ¿no?

Bauzá (P&G): Fijate que la evolución ahí está en cómo una compañía tiene la apertura de empezar a escuchar. A lo mejor hace un año era todo muy verticalista, lo que decía el más viejo o el que más sabía. De hecho nuestra compañía es muy vertical en ese sentido. La mitad de los empleados en la Argentina son generación Y. Yo misma, que me siento generación X, tuve que hacer cambios culturales porque si no me quedaba afuera. Capaz cosas pequeñas. Antes tenía el concepto de que si trabajaba hasta las ocho de la noche estaba mejor posicionada, y hoy no. Hoy estás posicionada si a las seis de la tarde decís “Me voy porque tengo hijos” o “Me voy a jugar al tenis”. Tuve que hacer un clic.

Brandeburgo (Cablevisión): Yo soy generación Y, y aun así me tengo que adaptar a los más jóvenes y a los más grandes. Es interesante ver que la mirada que tenemos todos hoy de que constantemente lo que pensábamos que era de una determinada manera, también puede cambiar.

Bittner (Bayer): Claro, nadie tiene la verdad absoluta de las cosas, ¿no?

Brandeburgo (Cablevisión): Tampoco los más jóvenes.

Todo cambia, todo evoluciona

Pancho Ibáñez: A mí me parece fantástico el paradigma que dice que no importa el camino, que hay que disfrutarlo. Es irresistible, ¿quién puede oponerse? Ahora, que eso se transforme en que no me importa el final del camino ni sé a dónde voy, ya no. Siempre en broma digo que es como el señor que entra en el anticuario y pregunta qué hay de nuevo. Un absurdo. Creo que hay que darle a cada etapa su valor.

Costabile (SMS): Hay un punto interesante que tiene que ver con lo que decías de la RSE. Ya no se pregunta si el tema está instalado. Creo que lo hizo, pero todo cambia, todo evoluciona. Que se haya instalado implica que estamos a un paso de un siguiente escalón. Me parece que va a ser el tema que sigue. Ya está la RSE en cuanto a cómo la conocíamos. Ahora la cosa es qué van a hacer las empresas con los grandes problemas que tiene la sociedad.

García Moritán (Nidera): Nosotros, después de hacer este camino recomendado de establecer políticas, capacitar a tu personal y dialogar con tu público de interés para llevar acciones en consecuencia, nos atrevimos a dar un paso más. No sabemos cómo nos va a ir, pero creemos que bien. Se trata de analizar qué impacto tienen la matriz productiva y la agricultura contemporánea en el entorno y en las poblaciones. Algo que advertimos mirando el desarrollo sustentable es que la tendencia, casi irreversible, parece ser que las personas abandonan el campo y se van a vivir a las ciudades. Escuchamos qué es lo que pasa con los productores. Afirman que no encuentran personas para trabajar en sus campos o que les roban la hacienda o los granos. Empieza a haber un despoblamiento en el campo. Dicen que eso también tiene que ver con el modo de producción actual. ¿Entonces qué pasa, qué hacemos con ese escenario? ¿Podemos contribuir a fortalecer la vida de los pueblos del interior para evitar que desaparezcan? ¿Por qué no tener un abordaje integral en relación a la incidencia que tiene tu negocio en el lugar? En esa línea, el desafío más grande es ir a buscar a ese pequeño productor caído del sistema o a punto de caerse. Quizá no tiene dinero para comprar una bolsa de semillas de Nidera. Descubrimos que si ese pequeño chacarero de una región no del todo fértil pudiera acceder a una, con la tecnología y la calidad que tienen nuestras semillas, probablemente podría cambiar su vida económica completa y generar un círculo virtuoso que revierta la crisis de las economías regionales. Un chacarero que siembra maíz en una hectárea puede producir hasta 30.000 choclos para consumo humano. Le sirven para salir a vender en una feria de pueblo o para alimentación animal. Estamos viendo que favoreciendo la venta de semillas de maíz a estos productores, podemos tener un impacto fenomenal en la vida del interior.

Pancho Ibáñez: Pensaba en la RSE en SMS, cuya misión principal es explicar, asesorar y limpiarles el camino a las empresas. ¿Cómo se maneja el tema RS?

Costabile (SMS): También somos una organización y tenemos una responsabilidad como tal puertas hacia dentro. Si bien damos servicios de sustentabilidad y reportes de RSE a empresas, también somos una empresa y tenemos un impacto. Estamos recorriendo un camino, como hablábamos recién. Nos encontramos trabajando fuerte en ver qué es lo que sabemos y cómo eso puede aportar a la comunidad, orientando nuestras acciones cada vez más a darles servicios profesionales a los emprendedores sociales. Está lleno de líderes sociales que tienen ideas fantásticas y una energía tremenda, que están resolviendo cuestiones en salud y educación, pero que se pasan la mitad de su tiempo con trámites contables, haciendo un presupuesto o con un tema fiscal. Somos una organización llena de contadores: hay 400 en todo el país y 2000 en América Latina. Bueno, “dejá ese problema que te lo resolvemos nosotros, ¿no?”. Ese es un poco el foco de cómo podemos con nuestro servicio impactar en la comunidad. Es un camino en curso, no es que tenemos nada resuelto, es pensar cómo hacemos para que nuestro negocio sea bueno para el mundo. Me parece que muchas de las lógicas de las ONG están permeando el mundo de las organizaciones grandes. Y bienvenido sea. No es ser responsables, sino cómo ser buenos para el mundo. ¿Por qué tenemos que existir como empresa? Si no, nadie va a querer que existamos, es así.

Bauzá (P&G): Claro, va más allá de que el producto sea bueno y de calidad.

Bittner (Bayer): De hecho, en Bayer hace más o menos dos años incorporamos proveedores de índole social al departamento de Compras. Sin hacer beneficencia, todo lo contrario. Compiten de igual a igual. Hay algunos que la verdad se destacan. Los contratás y además ayudás.

Brandeburgo (Cablevisión): Por ejemplo, las cooperativas y las pymes que reciclan materiales concretos que nadie recicla, como el telgopor; no es fácil encontrar quién lo haga. Hoy, las cooperativas son para nosotros el aliado para resolver ese problema del proceso productivo. Es una cosa fundamental, y estamos buscando estrategias para acompañarlas. Tenemos que conversar en el desarrollo porque resuelven una necesidad concreta del negocio.

Bauzá (P&G): Vuelvo a esto de que la sustentabilidad esté en el corazón del negocio. En el caso de P&G, la vemos desde el cuidado del medio ambiente, por ejemplo, en cómo desarrollás un producto innovador para que su uso sea más eficiente. También en la parte de cómo invertís en aquellos sectores que más lo necesitan donde estás presente. Ahí es donde nuestros programas están relacionados con lo que es salud e higiene. Obviamente, porque tiene que ver con nuestros productos. O sea, lo que puedo darte va desde una toallita Always para que las chicas se sientan con mayor confianza. Hay un programa que hacemos para que ellas, en el momento del período, cuando son más jóvenes, sientan esa autoconfianza. Y les damos productos para mejorar el día tras día. Por otro lado, todo lo que tenga que ver con hacer hogares más dignos. Hay un montón de programas también para activar en situaciones de emergencia. Por ejemplo, cuando las personas pierden sus casas en un terremoto o una inundación. O ver cómo contribuir para ayudar a quienes no tienen acceso a un hogar u oportunidades. “Agua limpia para los niños” es un programa que, seamos sinceros, no es una solución definitiva, pero es un puente. Es un purificador de agua desarrollado por P&G que no lo comercializamos, sino que es parte de nuestra estrategia de RSE a nivel global. La iniciativa tiene diez años en el mundo y ahora la trajimos a la Argentina. Lo que hace es potabilizar el agua que consume en promedio una familia. Hoy estamos con esto en el Impenetrable del Chaco, donde tuve la oportunidad de ir a relevar. Es muy fuerte estar ahí y ver la necesidad, que la gente tome y consuma agua de esteros, de charcos… De lugares donde hay animales. De ahí que la mayor cantidad de consultas de los chicos sea por gastroenteritis. Esto no deja de ser un producto para una situación de emergencia. Resumiendo, creo que está bueno que las empresas también se apoyen en su especialidad.

Eso que enorgullece

Pancho Ibáñez: Me imagino que cada uno de ustedes tendrá una perlita, eso de lo que se sienten orgullosos. ¿Cuál es la acción de RSE que más los satisface en este momento?

Brandeburgo (Cablevisión): Nosotros tenemos un programa de inclusión digital que se llama “Puente digital”. Tiene distintos actores que son aliados y socios, uno de los cuales son escuelas. En el conurbano, no operábamos en el partido de San Martín y hace poco se desarrolló la red. Hay una muy buena propuesta de productos en el territorio y generamos una alianza con el programa de inclusión digital del municipio a partir del cual todas las escuelas de San Martín cuentan con conectividad wifi de alta velocidad sin cargo. Además, estamos trabajando con Unesco para entender qué otros componentes debe tener un programa de inclusión digital impulsado por un Gobierno local que se asoció a una empresa que al llegar a un territorio quiere contribuir con el desarrollo educativo público.

García Moritán (Nidera): Mi perlita es bajar más a concreto esto que tiene que ver con pueblo del interior, pueblo chiquito, en donde poseemos una responsabilidad moral grande porque ese pueblo vive a la vera de una de nuestras plantas importantes. Buscamos a un aliado experto en estos temas. Existe una ONG que se dedica a tratar de revertir la desaparición de pueblos de menos de 2000 habitantes que se llama Responde. Su primera acción es un relevamiento estadístico del pueblo con un grupo de expertos en ciencias sociales. Es el caso de Saforcada, muy cerca de la ciudad de Junín, provincia de Buenos Aires, donde viven alrededor de 500 personas y tenemos una planta industrial de Nidera. Ese documento lo ponemos on-line para generar oportunidades para el lugar. A una persona que quiere cambiar de vida y buscar otro horizonte, que quiere invertir, nosotros le hicimos el favor –junto con la ONG– de realizar el análisis donde está en detalle el terruño. Y la perlita es que una de las cosas que descubrimos a partir de este relevamiento fue que no hay problemas graves de empleo, pero muchas personas, muchas mujeres se dedican a ser amas de casa y tienen mucho tiempo libre cuando los chicos están en la escuela. Y hay una demanda grande de oferta cultural, de qué hacer, en qué invertir el tiempo. Al no haber espacios de contención, se promueven todas las cosas malas de los pueblos, como los chismes, las intrigas, las peleas. ¿Qué respuesta dimos ahí? Es lo que me pone muy orgulloso: creamos un taller de reflexión comunitaria con base en la escuela. Un espacio para las mujeres y los hombres que dispongan de ese tiempo y tengan ganas de reflexionar sobre sus propias vidas, sus inquietudes, sus intereses. Encontrarse con el otro por fuera del rol o el rótulo que se le puso, ¿no? Bajarse del prejuicio y de la cosmovisión personal que cada uno tiene y encontrarse desde otro lugar para fortalecer la confianza, crear algo juntos de nuevo, fortalecer liderazgos locales. Esto lo hacemos con el Instituto Manuel Munier, que promueve una filosofía humanista. Nos asociamos con ellos y estamos llevando a cabo este taller lleno de valores humanos, que apuesta por las personas de Saforcada.

Bauzá (P&G): ¿Y cómo fue la respuesta?

García Moritán (Nidera): En el primer taller reflexionamos sobre nuestras vidas y nuestras actitudes. El testimonio de las personas que participaron fue: “Ay, yo no sé qué hicieron, pero me voy con una paz…”. Y bueno, estás generando una minirrevolución en un pueblito. Ese es el abordaje que yo quería compartir. Nuestra empresa es un actor muy relevante en ese entorno.

Bittner (Bayer): Me cuesta pensar en una perlita, pero lo que más me enorgullece es que apostamos por la educación y por mejorar la calidad de vida. Así como lo hacemos con los productos, también a través de la educación, uno de los problemas básicos de la humanidad. Uno de los programas es con la Asociación Conciencia: se ayuda a un adolescente de bajos recursos durante los últimos tres años de la escuela secundaria, que es donde se detectó el nivel más alto de deserción. La apuesta es decir “me comprometo por tres años”, cuando hoy un montón de compromisos son por seis meses como mucho. Estamos en el segundo año y los cambios que ves en los chicos me ponen la piel de gallina. Ver cómo sale de su contexto para encontrarse con personas a las que tal vez nos tocó otra realidad, por suerte… pero tenemos tanto que aprender el uno del otro. Eso es muy valioso, cómo podés construir un vínculo con una persona que es de otro entorno y cómo eso alimenta a las dos partes. Otro programa que me gustaría mencionar es el campamento científico Bayer Kimlu, que desarrollamos en conjunto con Fundación Ciencia Joven el año pasado en Chile. En la edición de enero 2016 participarán por primera vez cinco jóvenes de la Argentina de entre 14 y 18 años. Buscamos inspirar a las futuras generaciones de científicos de la Argentina, de Chile y del mundo a desarrollar competencias científicas en los estudiantes, además de aptitudes de liderazgo e innovación, con actividades como talleres, competencias al aire libre, conferencias con destacados científicos, desarrollo de investigaciones en áreas como medicina, física, ecología y conservación, entre otras.

Bauzá (P&G): Tengo muchas perlitas. Lo que más me da esta energía o me enorgullece es cuando tocamos la vida de los niños y los más vulnerables. Son el futuro de nuestra sociedad, y también todos sabemos y está comprobado que lo que sucede cuando somos chiquitos nos marca la vida. La gran diferencia con los más vulnerables es que no tuvieron oportunidad. El darles una pequeña oportunidad ya les cambia. “Nacer Aprendiendo” es un programa que ejecuta la fundación Caminando Juntos. Si bien P&G lo fomentó y lo impulsó, hoy ya no es nuestro. Esto es lo que más orgullosa me pone, porque ya camina solo y no necesita que P&G esté ahí. Fomenta la estimulación temprana en los niños de bajos recursos. Busca capacitar a líderes comunitarios, ya sean papás, asistentes sociales o tutores de los más chiquitos, para que tengan un conocimiento básico y puedan acompañar a estos chiquitos de cero a seis años, que es la etapa donde la estimulación que tengas en ese momento va a influir para toda tu vida. Junto con eso, personalmente, cuento con una gran conexión con el programa “Agua limpia para los niños”. Si bien es para la familia, donde creemos que va a tener más influencia es en la población de niños de cero a dos años. Recién empieza, este año lo lanzamos y ojalá podamos ir creciendo.

Costabile (SMS): Lo nuestro es un poquito más conceptual. Generalmente muchas de estas iniciativas a lo que nos llevan es a: ¿qué tiene que buscar una empresa? Hemos estado organizados, en la economía de mercado, alrededor de que la empresa debe buscar un ánimo de lucro, fundamentalmente. Si bien se agregan otras miradas, la verdad, asumiendo un poco el rol nuestro como contadores, todos estos balances y los reportes financieros que llegan a los inversores, hay una sola mirada, que es la financiera. El gran desafío en el que estamos trabajando ahora –no solo nosotros, sino que hay un movimiento a nivel mundial– es poder llevar estas dimensiones al informe financiero que analizan los mercados de capitales. La realidad es que el dinero mueve al mundo, y si a los decisores, a los gestores de fondos de inversión, a los que deciden dónde alojar capital, no les empezamos a llevar información que ayuda a comprar y analizar qué empresa es mejor en estas dimensiones, va a ser difícil que estos cambios tomen la escala que necesitan.

Bauzá (P&G): ¿Y hoy ves algo en lo que se haya avanzado?

Costabile (SMS): Sí, se ha avanzado mucho, sin perder la perspectiva de que estamos en el jardín de infantes, no en la maestría. Los avances más grandes fueron el Reporte de Sustentabilidad, que hace diez años no se sabía qué era y hoy todas las empresas lo tienen. En tanto, los Reportes Integrados todavía son una iniciativa nueva y hay solo cien empresas en el mundo haciéndolos. Hay que dejar de mirar solo el capital financiero y empezar a mirar los resultados en la dimensión humana y ambiental. No va a haber otra forma de decidir. Si el capitalismo no empieza a decidir así, le va a costar enfrentar los desafíos que se vienen.

Tras compartir esa acción vinculada a la RSE que los enorgullece, los invitados coincidieron en que se llevaban varias tareas pendientes y muchos temas para pensar. “No hubo cassette corporativo”, remarcó alguien. “Sí, es cierto. Y es muy valioso el intercambio de opiniones y de experiencias”, añadió otro, dando el puntapié a una sobremesa en la que siguieron conversando un rato más, pero ya sin grabadores.