Con el objetivo de garantizar acciones y políticas eficientes que promuevan una modalidad de transporte limpio, seguro y accesible, la Federación Internacional del Automóvil para Latinoamérica (FIA Región IV) apunta a consolidar su Programa de Movilidad Sostenible mediante el desarrollo de nuevas tecnologías  con el objetivo de transferirlas a los consumidores, así como la difusión de políticas de medio ambiente en términos de movilidad “verde”.

En Latinoamérica, las acciones aisladas que se orientan al consumidor tienen que ver con diferentes iniciativas que propician el debate, en el cual se plantean las nuevas perspectivas acerca de la importancia de combatir el impacto ambiental y de incrementar el uso de transportes sostenibles. En este escenario, se fueron dando avances que favorecen la cultura sostenible, como ser el “Salón de Vehículos Eléctricos y Alternativos”, evento organizado por FIA Región IV que ya tuvo lugar en Argentina, Brasil y Uruguay, y que próximamente se presentará en Paraguay y Ecuador.

En la Argentina, con la modificación de la Ley de Tránsito Nacional por el Decreto 32/2018, se incorpora la modalidad eléctrica a las distintas implicancias en diferentes vehículos como bicicletas, motocicletas y automóviles. Las proyecciones en torno a la ampliación de la flota eléctrica para los vehículos que conforman el sistema de transporte público de Buenos Aires prevén que, de lograr el objetivo de tener un 100% de transporte público eléctrico para 2030, la ciudad podría evitarse 6.279 muertes asociadas a la calidad del aire, ahorraría más de 10.500 millones de dólares en combustible y reduciría 65.8 emisiones de CO2. En tanto, los mismos parámetros en Rosario evitarían 446 muertes relacionadas a la calidad del aire, la ciudad se ahorraría 611 millones de dólares en combustible y reduciría 3.5 emisiones de CO2. Cabe destacar que la provincia de Santa Fe posee una Ley (13.781) de Fomento de la industria de vehículos eléctricos y tecnologías de energías alternativas para la movilidad urbana y periurbana, la cual no solo alienta su fabricación y utilización, sino que propone impulsar la generación de conocimiento a través de investigación aplicada al mencionado sector productivo.

En este sentido, desde FIA Región IV destacan que una ciudad es inteligente cuando en ella se trabaja activamente para solucionar las dificultades a las que se pueda enfrentar el ciudadano en un sentido amplio, desde la contaminación, hasta la gestión del tráfico, ofreciendo respuestas con información real. Gestión eficiente, planificación urbana y movilidad sostenible son elementos esenciales de esta nueva configuración y, si bien muchos de estos cambios aún se están gestando, a partir de los progresos tecnológicos en el área es posible contar con un marco establecido para que los vehículos eléctricos sean protagonistas en el futuro de una nueva dinámica de movilidad en América Latina.