El escenario de contaminación de los océanos por microplásticos posiciona a la lata de aluminio como una salida sustentable e inmediata.
La contaminación de nuestro planeta y puntualmente la de nuestros océanos por la proliferación de residuos de desechables y microplásticos en estos últimos 20 años nos ha puesto en alerta sobre la gravedad de esta problemática. En 2017 la ONU comenzó la campaña global “Mares Limpios” que lucha para eliminar el creciente problema mundial que es la acumulación de plástico en los océanos.

Investigaciones recientes determinaron que al año utilizamos entre 500 mil millones y 1000 millones de bolsas plásticas; cada minuto se compran 1 millón de botellas plásticas; además, el 50% de los plásticos que consumimos son utilizados solo por única vez y otras de las cifras preocupantes son los 13 millones de toneladas de plástico que cada año llegan a los océanos.

Con este conocimiento, Ball Corporation, productor de latas para aluminio del mundo, se unió a esta causa para tomar conciencia del daño que generamos en los océanos.

Durante los últimos 50 años, las latas han sido el sistema de protección de productos más eficaz y amigable con el medioambiente. Con el paso del tiempo, las innovaciones en la fabricación de latas de aluminio las han convertido en envases 100% reciclables, que se reutilizan por miles de millones cada año y sin fecha límite.

A la hora de elegir bebidas o alimentos, la lata es un empaque con diversas cualidades que contribuyen a preservar el planeta:

  • La lata de aluminio es liviana, compacta, resistente, irrompible y más fácil de transportar gracias a su capacidad cúbica.
  • Las latas de aluminio son 100% reciclables y su material puede ser reutilizado indefinidamente sin pérdida de calidad. Estudios indican que, en Argentina el 79% de las latas consumidas son recicladas y se transforman en nuevos productos con base en aluminio.
  • La lata de aluminio enfría la bebida más rápido que cualquier otro envase.
    Una lata reciclada ahorra un 95% de energía comparado con una lata producida con aluminio primario.
  • La lata de aluminio es un envase altamente eficiente y económico para producir, envasar y distribuir.
  • Las latas son apilables y tienen una alta eficiencia cúbica, lo que las hace rentables para el transporte. Su logística de traslado consume menos CO2 y utiliza menos combustible en comparación con otros packaging utilizados en la industria de bebidas.
  • Las latas son los contenedores de alimentos y bebidas más reciclados del mundo y, por lo tanto, son los envases más sostenibles de la cadena de bebidas.

Comprender que vivimos en un mundo de recursos finitos que se están agotando a un ritmo cada vez más rápido es fundamental. Necesitamos adoptar hábitos que nos ayuden a revertir esta situación lo antes posible. Tenemos la obligación de satisfacer nuestras necesidades sin comprometer a las futuras generaciones en que puedan satisfacer las suyas. La lata de aluminio es una clara herramienta que puede ayudar a lograrlo.