Gastón Etchegaray lidera la filial sudamericana de Grupo Planeta, el conglomerado editorial de habla hispana más grande del mundo. Para el ejecutivo, la RSE es “una necesidad”, y la lectura, un hábito indispensable para el crecimiento sostenible de la sociedad.

Si hay alguien que amaba los libros, era Jorge Luis Borges. “Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído”, confesó en su poema “Un lector”. En sus sueños más profundos, añoraba que el paraíso fuese como una gran biblioteca, infinita y laberíntica, como el más fantástico y misterioso de sus relatos. Adolfo Bioy Casares, su fiel compañero de ruta, también reveló en más de una oportunidad su pasión por la lectura: “Creo que parte de mi amor a la vida se lo debo a mi amor a los libros”. Y es que el alcance que puede lograr un cuento, una novela o un ensayo es transversal a toda la sociedad. Quien sabe muy bien sobre libros, escritores, lectores y transversalidad literaria es Gastón Etchegaray, Presidente Corporativo para el Área Cono Sur de Grupo Planeta, el conglomerado editorial más grande de habla hispana y el octavo a nivel mundial.

Al igual que muchos jóvenes que terminan sus estudios universitarios, al graduarse de Licenciado en Administración de Empresas en la Universidad de Belgrano, Gastón decide tomarse un año sabático y radicarse en Londres, experiencia que califica de “enriquecedora e inolvidable”. A su regreso, enfrenta su primer desafío profesional en la empresa Molinos Río de La Plata. “Ingresé a trabajar en el área de Marketing, específicamente en el sector negocios de refrigerados, en marcas como Tres Cruces”. Después de tres años, se une al equipo de Grupo Planeta, para asumir una interesante propuesta ─también en el área de Marketing y de consumo masivo─ relacionada con la promoción y el desarrollo del mercado de libros infantiles. Esa sería su puerta de entrada al mundo editorial. Dicha incursión profesional también duraría tres años y, tras un breve paso por Torneos y Competencias, vuelve a Grupo Planeta en 2002 como Director General en las oficinas de Chile. En 2005, regresa a Buenos Aires para asumir como Director General de Librerías y, en 2009, es nombrado Presidente Corporativo de Grupo Planeta para los mercados de Argentina, Chile y Uruguay.

Fiel a su estilo afable y cercano, fuimos recibidos por él en las oficinas de Grupo Planeta ubicadas en avenida Independencia, para conversar sobre libros, mercado literario en la Argentina, y por supuesto, sobre responsabilidad social empresaria.

LOS ORÍGENES

Los inicios de la compañía se remontan a 1949, cuando José Manuel Lara Hernández, un editor español, funda en Barcelona la Editorial Planeta. El rápido crecimiento del negocio durante la década del setenta, impulsado principalmente por su catálogo de libros de ficción, sus alianzas comerciales y su prometedora expansión por Latinoamérica, permitió conformar lo que hoy conocemos como Grupo Planeta. Desde su nacimiento hasta la fecha, han publicado alrededor de 6000 títulos pertenecientes a más de 1500 autores, la mayoría de ellos de habla hispana.

¿Pensó alguna vez que iba a trabajar en el mundo editorial?

Siempre tuve atracción por los libros. Todo surgió como una oportunidad para desarrollar una categoría de libros infantiles en una empresa que ya era importante, como Grupo Planeta. Desde un principio la propuesta me llamó la atención. Yo venía de Molinos Río de La Plata, una empresa líder muy focalizada en el marketing, en los resultados, con lo cual me gustó el desafío de poder desarrollar esta línea nueva de libros.

¿Cuándo arriba Grupo Planeta a la Argentina y qué editoriales la componen en la actualidad?

Llega a través de Editorial Planeta en 1966 con el propósito de liderar el panorama cultural del país promocionando escritores hispanoamericanos y argentinos. Actualmente, trabajan en la Argentina 130 personas (165 si sumamos los mercados de Chile y Uruguay). El Grupo tiene más de 40 sellos editoriales. Los más importantes son Planeta, Emecé Editores, Ediciones Paidós y Tusquets Editores. Después, tiene sellos como Ariel, Crítica, Martínez Roca, Temas de hoy, Planeta junior o planeta infantil, Seix Barrial, Destino, Minotauro, entre otras.

Antes de asumir como Presidente, ocupó el cargo de Director General de Grupo Planeta en Chile, ¿cómo vivió esa experiencia de tres años en el país trasandino?, ¿es un mercado similar al nuestro?

Son países y mercados muy diferentes. La Argentina es un país ya muy consolidado, con un criterio desarrollado y tiene muchos más puntos de venta que el mercado chileno. Por otra parte, el desarrollo de contenidos es mucho más dinámico acá. En términos generales, nuestros editores son mucho más dinámicos que en el resto de los mercados latinoamericanos. Acá se desarrollan contenidos no solo para el canal tradicional de libros, sino que también para supermercados, prensa, Estado, empresas, etcétera.

En Chile hicimos crecer mucho el negocio, diversificamos lo que era el negocio tradicional en ese país. Una operación muy importante que llevamos a cabo fue con la empresa Copec (Compañía de Petróleos de Chile). Imprimimos casi un millón de ejemplares de una colección muy buena que hicieron para distribuir en los colegios de todo Chile y, al mismo tiempo, para comercializar en sus puntos de ventas y estaciones de servicio.

MERCADO Y EXPECTATIVAS

Pese a los vaivenes que pueda sufrir la economía, la industria del libro siempre se ha mantenido a flote en la Argentina. Históricamente, ha liderado los rankings de países con mayor cantidad de lectores en Latinoamérica. Si bien los expertos indican que hay una disminución en el consumo de libros, la lectura sigue siendo un espacio de escape y de distracción para los argentinos. Para Gastón Etchegaray, el libro ha vuelto a ocupar un lugar importante en la ciudanía, sobre todo a la hora elegir un obsequio.

¿Cómo ve el actual desarrollo del mercado de libros en la Argentina?

El mercado no ha crecido en los últimos años. Se ha mantenido estable debido a la realidad que vive el país. No es nuestro caso en particular, porque no trabajamos mucho con libros importados. Por eso, también nos pudimos adaptar muy rápido a los cambios. Sin embargo, tenés una cantidad de editoriales y de libreros que vivían solo de contenido importado. Ellos han sido los más afectados y golpeados por esta situación. A nosotros nos va bien. Te diría que en los últimos años hemos tenido muy buenos resultados, pero también porque nosotros exportamos mucho material a Chile y a Uruguay.

¿Qué expectativas tienen para el 2015?

Difíciles, pero estamos entusiasmados con el trabajo que venimos haciendo. Los planes editoriales para el año que viene y fin de año pintan muy bien. Siempre el último trimestre es muy bueno para nosotros. El libro volvió a posicionarse como un producto de regalo como lo fue históricamente. Comparado con otros productos, el libro sigue siendo muy accesible.

Un hecho ineludible y no menor es el surgimiento de los e-books, ¿cree que en futuro reemplazarán al libro impreso?

Reemplazarlo no, van a ser un complemento, van a convivir. De hecho el mercado que más ha crecido (y el más maduro en esta materia), que es el de Estados Unidos, los datos indican que este crecimiento ha comenzado a estabilizarse. Tanto en España, producto de la crisis económica, como en Latinoamérica, este proceso viene muy lento.

¿Cuál sería la diferencia entre leer un libro en papel y un e-book?

Es un tema de gusto y comodidad. Para mí no hay como disfrutar de un libro en papel, no lo cambio por nada del mundo. Yo creo que las nuevas generaciones van a consumir mucho más contenido en formato digital del que consumíamos nosotros, pero de ahí a que desaparezca el libro, no creo que suceda.

¿Cuáles son las fortalezas del Grupo Planeta frente a otros grupos editoriales del país?

Tenemos una fuerte difusión. Estamos bien posicionados en todos los puntos de venta del país, ya sea grande o pequeño, en todos lados. El equipo humano que tenemos es la clave de nuestro éxito.

¿Cómo es la relación con su equipo de trabajo?

Cuando volví de Chile y asumí como Director General de Librerías, pasé a ser el jefe de mis compañeros. Con muchos de ellos ya tenía de antes una relación cercana, una amistad personal, la cual se ha mantenido en el tiempo. Soy una persona abierta y cercana, las puertas de mi oficina siempre están abiertas para quien quiera venir a verme. No es necesario agendar una reunión, salvo que se trate de un tema que necesite más tiempo. También me gusta pasear por las oficinas, recorrer cada uno de los pisos, charlar con la gente para saber qué está haciendo, opino sobre algunos detalles, veo las tapas, me gusta mirar. Por supuesto, la última palabra la tiene el Director Editorial, pero siempre charlamos y todos aportamos. En ese sentido, me siento una persona sumamente abierta con la gente. En estos años han cambiado mucho las relaciones dentro del Grupo, gracias a algunas iniciativas que estamos llevando adelante. Por ejemplo, desde hace algunos años implementamos un horario más flexible de trabajo y comenzamos a realizar un ciclo de charlas al interior de la empresa, en el cual invitamos a participar autores, celebrities y personalidades del mundo editorial que muchas veces personas que trabajan en las áreas de administración, contabilidad o finanzas, no tienen la oportunidad de conocer. Arrancamos con Felipe Pigna y Gabriel Rolón, con una alta convocatoria y una excelente repercusión.

 

EL VALOR DE LA LECTURA

Miguel de Cervantes decía que “el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”. La trascendencia que puede alcanzar un libro en la vida de las personas es de un valor incalculable. Si esto se extrapola a nivel macro, digamos, al resto de toda la sociedad, resulta una oportunidad para desarrollar una comunidad preparada y pensante. Gastón Etchegaray sabe muy bien que la promoción de la lectura en la gente, no solo es un beneficio para su negocio, también es un valor agregado y responsable para que esta sociedad sea mucho mejor.

 ¿Somos un país con alto porcentaje de lectura?

Viene cayendo. Hay toda una mezcla entre las nuevas tecnologías y la caída en el hábito de lectura que había históricamente en la Argentina. Lo que pasa es que es discutible, a veces te dicen que las nuevas tecnologías ayudan a que la gente lea más, pero en otro formato, no necesariamente libros. Pero en términos de volumen, históricamente los índices de lectura han bajado en relación con una década atrás. Los volúmenes que se vendían de best-sellers eran otros. No solo pasa en la Argentina, en España se vive una situación similar. Yo creo que tenemos una sobreoferta de productos, demasiadas novedades para el mercado que hay.

De acuerdo a su experiencia, ¿qué es lo que más nos gusta leer a los argentinos?

Lo fuerte en la Argentina es la no ficción. El libro de investigación, o libro de denuncia, es un segmento que ha crecido mucho en los últimos años y cuando vos ves volúmenes de ventas, la no ficción sigue más fuerte que la ficción. No pasa lo mismo en otros mercados. En la Argentina tenés una muy buena no ficción local. Tenemos autores nacionales que en ventas rinden más que una buena ficción internacional. Y la ficción que se vende acá, básicamente, es internacional. No es como en otras épocas. Pero ese es un trabajo que estamos haciendo entre todas las editoriales para volver a posicionar la ficción argentina en el lugar que debe estar, con volúmenes altos de venta.

¿Qué opinión le merece el fenómeno de la RSE en la Argentina?

Pienso que la RSE es una necesidad. Cada empresa tiene que tomar su compromiso con la sociedad desde el lugar en donde está. Seguramente hay muchos que la usan como una herramienta de marketing y de comunicación, pero creo que es una necesidad trabajar con lo social, con la responsabilidad social, de diferentes formas, ya sea a través de campañas externas o a través de acciones internas dentro de la misma compañía.

En términos de RSE, ¿qué rol deben asumir las editoriales en nuestra sociedad?

Entregar productos de calidad y trabajar para fomentar la lectura en los chicos, a través de diferentes campañas. Por ejemplo, aprovechamos fenómenos como el de Harry Potter, para integrar una cantidad de nuevos lectores en el mercado del libro. Eso ayuda a fomentar la lectura y cuanto más lectores tengamos y más libros se lean, vamos a tener una sociedad más preparada e instruida. Es una tarea que venimos y continuaremos haciendo a través de charlas, promociones, ferias, ciclos de lectura, etcétera.

¿Cómo fomentan la lectura desde Grupo Planeta?

Hacemos campañas, pero no solo por la lectura. Promocionamos libros, autores y desarrollamos alguna acción con las cadenas editoriales que componen el Grupo. Hemos realizado campañas con el Gobierno, ofreciendo contenidos donados por nuestros autores para que se distribuyan, por ejemplo, en los estadios de fútbol. También hemos realizado donaciones a escuelas y organismo públicos, pero aún nos queda mucho por hacer. Ese es nuestro gran desafío.

Para cerrar esta conversación, ¿qué libro desea recomendarles a nuestros lectores de PRESENTE?

El hombre que amaba a los perros, una hermosa novela del escritor cubano Leonardo Padura.

 

DEDICADO A BIOY

Con motivo de los 100 años del nacimiento del escritor Adolfo Bioy Casares, Grupo Planeta, en conjunto con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el Museo del Cine, la Dirección General del Libro, Bibliotecas y Promoción de la Lectura, y el Centro Cultural San Martín, llevará adelante, entre el 15 de septiembre y el 11 de octubre, la primera edición de Fantástica Buenos Aires. El evento contempla diversas actividades que abarcan cine, teatro, conferencias, narraciones, mesas redondas y música, y tendrá su culminación con la muestra “El lado de la luz: Bioy fotógrafo”, que revelará una faceta prácticamente desconocida del arte creativo del escritor, a través de una selección de sus mejores fotografías. Asimismo, Grupo Planeta, a través de su editorial Emecé, lanzará al mercado una reedición especial de su obra.

 

UN PREMIO CON TRADICIÓN

Desde 1952, Editorial Planeta en España, empresa insigne del Grupo, entrega todos los años el Premio Planeta a la mejor novela inédita. El galardón, uno de los premios literarios mejor dotados del mundo, solo por detrás del Premio Nobel de Literatura, con € 601.000 para el ganador y € 150.250 para el finalista. Si bien fue pensado en un comienzo para destacar y promover escritores españoles, a través de los años varios autores latinoamericanos han sido distinguidos con este reconocimiento, entre ellos, destacan Mario Vargas Llosa, Antonio Skármeta y Antonio Larreta.

Durante unos años, se realizaron versiones latinoamericanas de este evento, tales como el Premio Planeta Iberoamericano, el cual circuló por todos los países del continente; y el Premio Planeta Argentina. Para Gastón Etchegaray, reactivar este tipo de iniciativas puede ayudar a descubrir y promover nuevos talentos: “Estamos pensando en algún premio en el futuro, de carácter local. Creo que es la mejor manera de captar autores nuevos. También estamos haciendo un trabajo interno con editores para seguir publicando autores jóvenes, autores nuevos, capaz hoy con poca venta, pero con un futuro promisorio”.

 

Gastón Etchegaray

Colegio: Escuela Argentina Modelo.

Universidad: Universidad de Belgrano.

Posgrados: Programa de Alta Dirección (PAD), en IAE Business School.

Idiomas: Inglés.

Hobbies: Running.

Tu mayor logro: Mis dos hijas: Maica, de 10 años; y Lara, de 3.

El rasgo principal de tu carácter: La perseverancia, siempre voy para adelante.

Persona viva que admirás: papa Francisco.

Tu personaje histórico favorito: Nelson Mandela.

Tu mayor atrevimiento en la vida: Saltar del consumo masivo al mundo editorial.

Lo que cambiarías si volvieras a nacer: Haber compartido más tiempo con mi hermana que ya no está.

Lo que aún te resta hacer en tu vida: Acompañar todo el crecimiento y desarrollo de mis hijas.

El talento que desearías tener: Ser músico y vivir de eso.

Momento y lugar en el que has sido más feliz: Último verano en Bariloche con la familia.