En el marco del XI Congreso Internacional de Economía y Gestión “ECON 2017” realizado en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA (FCE-UBA), se presentó el panel “Nuevas Economías: Empresas B, Sustentabilidad y Emprendimientos Responsables”, el pasado 3 de octubre en el Salón de Usos Múltiples de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.

Organizado por el Centro Nacional de Responsabilidad Social Empresarial y Capital Social (CENARSECS) y la Comisión de RSE y Sustentabilidad de la Secretaria de Graduados (FCE-UBA), el panel estuvo compuesto por cuatro especialistas que abordaron los diferentes modelos mediante los cuales la Responsabilidad Social se materializa en diversas organizaciones, que actualmente se agrupan bajo la denominación de “nuevas economías”, enfatizando en la realidad latinoamericana.

El Lic. Julián D´Angelo, Coordinador Ejecutivo del CENARSECS, abrió el encuentro señalando que: “Cada vez son más los emprendimientos donde la sostenibilidad económica va indisolublemente asociada a la sustentabilidad ambiental y social. Donde la ganancia sólo se justifica por el fin social de la organización. Empresas B, economía del bien común, economía azul, economía circular, economía social, etc.; a todas ellas las agrupamos dentro de las “Nuevas Economías”. Y destacó además el papel central de la responsabilidad social para reconstruir la confianza de las personas en las empresas, indicando que: “Hoy el camino para reconstruir esa confianza, para cerrar la brecha entre lo que la gente espera y lo que recibe de las empresas, es la responsabilidad social”.

Luego, Claudia Georgi de la Cooperativa de Economía Solidaria “La Asamblearia” y Gabriel Marcolongo, Director de la Empresa B, Incluyeme.com, primer portal de empleo inclusivo de Latinoamérica, reflexionaron desde sus experiencias de trabajo sobre los desafíos que implica participar en este tipo de emprendimientos responsables.

Claudia Georgi, cuya organización es parte del Mercado de Economía Solidaria de Bonpland, remarcó que: “Nosotros ya no alimentamos más la idea del emprendedor o innovador individual. Es al revés, fomentamos una fábrica para el emprendimiento, una fábrica para desarrollar una marca, una idea o para crear un producto”. Hizo también un llamado para que desde la academia se generen ideas nuevas para poder darle forma y marco legal a todos los novedosos procesos colaborativos y asociativos de los que muchas organizaciones forman parte.

Por su parte, Gabriel Marcolongo compartió la experiencia de Incluyeme.com y los datos que ponen de manifiesto la exclusión laboral que sufren en el país las personas con discapacidad, que representan casi el 10% de la población, de los cuales el 73% está desempleado. Apuntó a que las empresas: “Aprendan que contratar personas con discapacidad puede agregarles valor”. Concluyó señalando que la exclusión no se debe a discriminación sino a la ignorancia y que desde la organización aspiran a que las personas sean contratadas por sus capacidades, más allá de las discapacidades que posean.

Para finalizar, Héctor Larroca, Director del CENARSECS, recalcó que el auge del concepto de emprendedurismo, no debe convertirlo en un concepto individualista ni que se utilice para cubrir falencias de empleabilidad. Y cerró subrayando que: “Estos ejemplos de dos organizaciones traen a reflexión que otros formatos de gestión son posibles. Y ellos lo hacen construyéndolos”.