La RSE ya no es solo algo importante, sino que se transformó en un área fundamental para las empresas que aspiran a sostenerse en el tiempo. Sobre este y otros temas se debatió en el “Encuentro Responsable” organizado por PRESENTE.

Esta nueva edición de “Encuentro Responsable” organizado por la revista PRESENTE puso varios temas en debate, desde el rol de los hombres y las mujeres en temas de responsabilidad social empresaria (RSE) hasta la importancia fundamental del área de RSE para una empresa que aspire a sostenerse en el futuro. “No solo cobra cada vez más importancia el compromiso con la RSE, sino que puede llegar a ser lo más importante. De lo contrario, la empresa podría llegar a ser cuestionada”, reflexionó Pancho Ibáñez, en su habitual rol de moderador del almuerzo.

Esta vez los invitados fueron Alejandro Mendieta, Gerente de Recursos Humanos de Farmográfica; Paz Perrotta, Jefa de Departamento de RSE de Ledesma; María Spitznagel, Directora del Grupo de Negocios de Cuidado de la Salud de 3M y líder de la iniciativa Woman Leadership Forum en la Argentina; María Surmani, Coordinadora General de campañas de Pura Vida; y Andrea Modarelli, Communications Manager para Latinoamérica de Motorola Solutions.

Pancho Ibáñez: El tema de la mujer está siempre presente en los almuerzos, por esa cuestión de que muchos suponen que la RSE es casi un coto femenino y que los hombres tienen que dedicarse a otra cosa, como a lo ejecutivo. Bueno, yo estoy totalmente en contra de ese pensamiento, creo que no es así. Pero, de todos modos, es un hecho que dentro de las áreas de RSE en las empresas, las mujeres tienen un papel predominante, en general. No sé cómo lo ven ustedes en cada una de las compañías en las que trabajan.

Perrotta (Ledesma): Si bien es cierto que hay más mujeres identificadas con temas o, incluso, con funciones de RSE, en realidad está más con relacionado con un camino mirando hacia atrás que mirando hacia adelante. La RSE no tiene que ver solo con esto que tal vez antes se identificaba como habilidades blandas o más predisposición para comprometerse con temáticas sociales. Eso es una parte, pero el universo de la RSE es mucho más amplio. Seguro que hay un espacio para que se complementen los dos mundos, digamos, masculino y femenino, en las funciones que hay que llevar adelante en una gestión de RSE, que es mucho más integral que el trabajo de una empresa o de una organización solo en lo social o solo en lo ambiental.

Pancho Ibáñez: Me quedé pensando en lo de las habilidades blandas. Soy un fanático de las palabras y de qué se quiere decir. Cuando hablamos de diferencia de género no sé si estamos hablando de algodón, nailon o de qué. Para mí, es diferencia de sexo, que es el sexo masculino y femenino. Lo cual no implica que estemos hablando de la intimidad genital. Pensaba que, a lo mejor, con “blandas” pasa lo mismo, ¿no?

Perrotta (Ledesma): Puede ser. La definición técnica no la sé, pero creo que en el común del hablar se asocia más con cuestiones más intangibles de cualidades personales, de estilos de enfocar el trabajo… No tanto con habilidades asociadas a la gestión.

Mendieta (Farmográfica): Para mí lo hard se asocia también a lo medible, lo cuantificable. Lo soft es de actitudes, desarrollo de recursos humanos, capacitación, todas áreas que generalmente no son tan fáciles de medir, ¿no?

Perrotta (Ledesma): Ojo, yo no digo que la RSE no implica esas habilidades, por supuesto que sí las implica. Pero no en contraposición con una gestión que tenga esas características más de posibilidad de medir el impacto, de tener métricas con las que uno después analice los proyectos que lleva adelante. En ese sentido lo digo, ¿no?

Surmani (Pura Vida): Más técnicas, como más específico de la carrera o de lo que se está haciendo, que no tenga que ver con la persona, sino también con habilidades o conocimientos que uno pueda adquirir, y no tanto que uno trae.

Perrotta (Ledesma): Pero las habilidades blandas también se educan y se aprenden.

Surmani (Pura Vida): Sí, es verdad.

Perrotta (Ledesma): Eso para mí enriquece mucho la capacidad de gestión de una persona o una compañía, la capacidad de trabajar en equipo. Todo eso se consideran habilidades más blandas. Ahora está demostrado que una gestión de RSE es absolutamente integral y necesita tal vez de este otro universo más medible, más asociado a estandarización de algunas cuestiones que antes quizá no se consideraban así, ¿no? Por ese lado iba.

Spitznagel (3M): Creo que tiene que ver con lo racional y emocional, ¿no? Ahí volvemos al tema de complementarnos. Algo que por ahí podemos decir que partió desde lo emocional porque está bueno ocuparse de otros y hoy cada vez más se prueba que las compañías pueden obtener mejores resultados. Ahí entra la parte racional y numérica donde la teoría nos dice que los hombres técnicamente podrían aportar más. Yo soy una fiel convencida de que no es así. Todos tenemos habilidades que nos pueden gustar más o menos y en función de eso las desarrollamos más o menos. Pero la parte racional aparece hoy en la RSE, y las empresas cada vez más se enfocan en eso no porque es un nice to have o una buena prensa, sino porque está como probado que eso da mejores resultados.

Surmani (Pura Vida): Me parece que también hay un cambio de paradigma en lo que es el consumo responsable, y la gente está cada vez más exigiendo a las empresas y a los Gobiernos que trabaje y que demuestre que trabaja. Que se transparente, ¿no? Mostrame que realmente hacés lo que decís, que realmente no estás haciendo daño. Mostrame que estoy haciendo bien en comprar y poner la plata en vos y no en otro.

Modarelli (Motorola): Son tiempos de mayor transparencia y de tecnologías que te permiten cada vez más conocer. Lo vemos el día de hoy. El contexto, la contingencia, nos indica que todo el mundo está hablando de cosas que salen a la luz cada vez más.

Pancho Ibáñez: Hay algo que suelo repetir en los almuerzos y que no lo hago para quedar bien, sino porque es una convicción: creo que el área de RSE en cada empresa no solo es cada vez más importante, sino que puede llegar a ser lo más importante, porque sin eso la empresa podría llegar a ser cuestionada.

Modarelli (Motorola): Sí, creo que el área de RS creció muchísimo en las organizaciones y que todavía está en plena transformación. Me parece que no llegó a un lugar. Está en movimiento, ¿no?

Surmani (Pura Vida): Claro, sobre todo en la Argentina. En otras partes del mundo hay un desarrollo más profundo de trabajo para la comunidad y un compromiso más grande. En la Argentina todavía es todo bastante light, si se quiere. No generalizo, ¿no?

Perrotta (Ledesma): Creo que hay trabajo serio. Y volviendo a la pregunta de las áreas, considero que sería como hacia donde tendríamos que llegar, que en realidad no haya un área de RS, que haya por supuesto un órgano decisorio y de gestión, pero de todos los temas que son transversales. Hoy tenemos esa modalidad de una gerencia o un departamento, pero, en realidad –y no nos conviene decirlo a nosotros–, sería buenísimo apuntar a eso: a que fuera una gestión más transversal realmente y entonces se nutriera con todas las gestiones, digamos, de las otras áreas, gerencias, servicios y todo, ¿no?

Pancho Ibáñez: Claro, lo ideal sería que no fuera necesaria el área de RSE, y ojalá se llegue a eso, ¿no?

Mendieta (Farmográfica): Sí, y creo que siempre se debe partir del compromiso de la dirección de una empresa. La concientización tiene que bajar a todas las áreas. Si bien puede haber un área, a veces es recursos humanos, que trabaja más con estos temas, debe haber un trabajo de cada área dentro de la empresa porque cada una tiene su aporte.

Perrotta (Ledesma): Y además para mí un tema clave es la contextualización. La RS hace sentido a una organización de manera distinta que a otra. Más allá de que hay prácticas que se sabe que son positivas y materias que están reconocidas que son parte de la RSE, me parece que un elemento clave es esto de la contextualización. Tal vez, una empresa, por el negocio que lleva adelante o por la ubicación geográfica, tiene dentro de su organización ciertas áreas más vinculadas con temas sociales que por ahí una empresa de servicios que identifica prácticas de RS más asociada a temas de consumidores. Para cada industria o cada empresa, la mirada que tiene hacia adentro de identificar dónde puede causar el mayor impacto es muy importante, no estas recetas comunes de que todos tenemos que hacer determinada cosa o trabajar en determinado tema. Eso me parece importante.

RSE desde los orígenes

Pancho Ibáñez: ¿Alguno de ustedes se preguntó desde cuándo la empresa en la que trabajan ya hacía algo de lo que tiene que ver con la RSE, incluso, aun antes de que sea llamada de este modo? En otro almuerzo han comentado casos que desde el 1900 ya lo hacían.

 Perrotta (Ledesma): En el caso de Ledesma pasa un poco eso porque la empresa desarrolla toda su actividad en una zona de Jujuy donde un objetivo importante que tuvo siempre fue acompañar el crecimiento de las comunidades que estaban alrededor. Las comunidades se formaron alrededor de la empresa. Antes de que se definiera lo que es la RS, que fue alrededor de 1990, la compañía por ejemplo ya construía viviendas para sus empleados; también infraestructura social y clubes deportivos. Eso tuvo que ver con la forma de nacer de la empresa, con su ubicación geográfica, y tiene sentido en ese contexto, en que la empresa acompañó el crecimiento de una comunidad que no existía. Por eso, en el caso nuestro, se remonta a mucho antes de que se definiera lo que la RS era.

Pancho Ibáñez: A mí me encantan las historias de los comienzos y los orígenes de los nombres de las empresas. Por ejemplo, descubrí de dónde venía 3M: Minnesota Mining and Manufacturing Company. O sea que empezó con la minería y la manufactura.

Spitznagel (3M): La mayoría o los grandes productos de 3M fueron juegos de laboratorios que querían fabricar determinada cosa y en realidad terminan siendo otra. En relación al tema de la minería, la compañía se fundó a partir de extraer minerales en Minnesota. Somos inventores de la lija, que básicamente tiene que ver con esto: un adhesivo agregándole estos minerales que podían llegar a ser abrasivos en determinadas condiciones. Después fue desarrollando distintos adhesivos.

Pancho Ibáñez: Ustedes en 3M han logrado que la marca se transforme en el genérico del producto. Cuando yo era joven, la gente pedía una “Gillette”, no se decía “Me alcanzás una hoja de afeitar”. Con la cinta scotch creo que pasó lo mismo, es sinónimo de cinta adhesiva.

Spitznagel (3M): Sí, es cierto. De hecho, el scotch venía con la guarda escocesa… Pero volviendo a lo que hablábamos antes, la historia de 3M fue siempre cuidar el medio ambiente, que es parte también de la RSE, en el sentido de que a partir de los productos que uno origina hay que generar la menor cantidad de desechos, y esos desechos deben ser suficientemente biodegradables o hay que darles los tratamientos necesarios para que no tengan contaminación y no dañen el medio ambiente.

Surmani (Pura Vida): Pero igual creo que eso es una conciencia que empieza después de ver obviamente los daños, ahí las empresas comienzan a tomar conciencia.

Spitznagel (3M): Pero 3M tiene esto presente como política ya desde sus inicios, te diría. Siempre fue consciente, más allá de las regulaciones que ahora están vigentes, y las plantas tienen premios internos en función de esto.

Perrotta (Ledesma): Claro, en nuestro caso, me refería a lo social porque ahí también está el principal compromiso de producir sin generar desechos de más y todo lo que sabemos de cuidar el entorno. Pero coincido absolutamente en que el cuidado ambiental es un aspecto absolutamente clave también de cómo una compañía puede plantearse la RS.

Spitznagel (3M): Así es como 3M empezó, sin llamarla RSE, tomando medidas de prevención. Hoy hace otras cosas también.

Pancho Ibáñez: Al informarme sobre los que hoy estarían en la mesa, me sorprendió la cantidad de años que llevan la mayoría de ustedes trabajando en sus empresas, más que nada, en esta época de volatilidad laboral.

Spitznagel (3M): Sí, yo entré cómo pasante…

Modarelli (Motorola): Sí, yo también. En mi caso recorrí varias posiciones, incorporando países también, aprendiendo mucho en el camino. También creo que tiene que ver con esto de desarrollar talento, formar profesionales, cuidar al recurso humano. En realidad, es tan amplio el concepto de RSE que bien podríamos decir que básicamente parte de hacer las cosas bien en términos de tus productos, de la industria en la que estás, de las cosas que desarrollás y también de los empleados y el entorno. En Motorola hay una mirada así desde los inicios. Algo de color, que tiene que ver con el inicio de la marca y el nombre: Motorola empezó como una empresa que hacía estéreos para los autos. De ahí el nombre: “motor” por el movimiento, y “ola” por la vitrola, que era la radio de ese momento. En realidad, el ADN de la compañía desde sus inicios está basado en eso, en comunicar en movimiento; y ha creado distintas industrias en ese camino, como los celulares.

Perrotta (Ledesma): Mirá qué interesante, no tenía la menor idea…

Modarelli (Motorola): Sí, también cuando lo supe me pareció una historia bastante atractiva, y le sorprende a la mayoría de la gente a la que se lo cuento. Bueno, decía, ha creado varias industrias, como la del pager o los televisores color, por ejemplo. La radio, la comunicación en la luna ocurrió también con tecnología de Motorola. En esa línea es donde más invertimos y donde permanentemente trabajamos. En el área de RSE, si bien es una mirada muy integral, algo llamativo tal vez es que no hay un área específicamente que la gestione o que la gerencie. Yo trabajo en Comunicaciones, y dependiendo de cada uno de los mercados, las grandes regiones y territorios, se orienta. Claro que tengo objetivos y desafíos para trabajar en RSE. Pero es más por inquietud y por ganas a nivel de cada región. Se va eligiendo cuáles son las áreas donde desarrollar las políticas y los objetivos que bajan de global. Otros suben directamente en función de las necesidades que haya en la región. También, obviamente, en los países donde hay plantas se hace un equipo determinado. Trabajamos muchísimo en los países de América Latina en programas con la comunidad y con foco en seguridad pública y en educación tecnológica. Ahí tenemos varias historias interesantes.

Podemos hacer mucho

Pancho Ibáñez: ¿Qué pasó en el caso de Farmográfica? El nombre suena a dedicación exclusiva al área farmacológica.

Mendieta (Farmográfica): Sí, algunos creen que nos limita a los laboratorios. Farmográfica produce packaging, cajas de cartulina, y es una imprenta que se especializa en este tema. Muy valorado por todas las áreas de marketing de las empresas de consumo masivo. Porque realmente se ve y se estudia la importancia que tiene un packaging al momento de que un cliente compre un producto en una góndola o una vidriera. Empezaron a fabricar las cajitas los medicamentos y ya al tiempo siguieron con distintos tipos de cajas. Bueno, de todo lo que sea consumo masivo, ¿no? Alimentos, bodegas, cosmética… Los de cosmética tal vez sean los productos de más alta calidad o con más trabajo, porque generalmente tienen más brillo o ventanas transparentes; el formato de las cajas también tiene su diseño.

Perrotta (Ledesma): ¿Es una compañía argentina?

Mendieta (Farmográfica): Sí, es argentina, está dirigida por la segunda y la tercera generación de los fundadores. A pesar de todas las idas y vueltas que tuvo el país y de las crisis económicas, los accionistas son un grupo que quieren la industria, que aman lo que hacen, y han podido sortear todas las crisis que hubo.

Perrotta (Ledesma): ¿Y dónde tienen las plantas productivas?

Mendieta (Farmográfica): Está en el sur de la ciudad de Buenos Aires, en Pompeya. Es una planta muy grande.

Pancho Ibáñez: Comprendo que la preocupación sea hacer un muy buen envase, atractivo, que venda, en una palabra. Pero más importante que todo eso es que conserve bien el producto que lleva adentro, que lo proteja de los golpes, que sea fácil de transportar, etcétera.

Mendieta (Farmográfica): Claro, se trabaja con diseños que muchas veces son hechos por las empresas clientes, o en otros casos las empresas contratan a especialistas en diseño. O sea, el diseño proviene de distintos orígenes. La empresa si bien no tiene una unidad de negocios dedicada al diseño del packaging, muchas veces ha brindado su aporte y realmente hay cosas muy ingeniosas que se pueden hacer.

Surmani (Pura Vida): Bueno, sí, a veces es más atractivo el packaging que el producto en sí mismo. Eso también repercute en el precio del producto. Nosotros en Pura Vida trabajamos en dos áreas. Una es lo que es la conciencia solidaria. Si bien no dedicamos fondos a proyectos de conciencia solidaria, lo hacemos desde lo que tiene que ver con la comunicación y el apoyo de campaña. Ahí estamos transmitiendo un mejor uso y responsabilidad de la gente que quiere involucrarse para esto, para el consumo responsable, para la sustentabilidad, para volvernos cada uno un poco más coherente con lo que dice y con lo que hace. Trabajamos mucho en esto. Si vas a comprar para Navidad, por ejemplo, bueno, revisá de dónde viene, a quién le estás comprando.

Pancho: Qué desafío lograr que la gente llegue a eso, ¿no?

Surmani (Pura Vida): Y sí, pero hay que llegar….

Perrotta (Ledesma): Es lo del ciudadano responsable, ¿no? Que la RS no es solo de las empresas. Es de los ciudadanos, es de las organizaciones…

Surmani (Pura Vida): Claro, dejar de pedir al otro, mirate vos.

Perrotta (Ledesma): Se dicen muchas cosas de lo que significa la RS. En realidad, no es más que incluir los criterios sociales y ambientales a la forma de hacer las cosas de la organización. O sea, es lo mismo al llevarlo a un ciudadano, que lo que determine su forma de actuar sea también ver que se cumplan criterios ambientales y sociales; y lo mismo una ONG, y lo mismo un Gobierno. Digamos, es esa mirada de que uno también acciona con otros criterios que no son los criterios utilitarios o económicos…

Mendieta (Farmográfica): En nuestro caso, la empresa en la que estoy consiguió dos certificaciones internacionales a las que nosotros les decimos “cadena de custodia”, que significa que la cartulina que trabajamos proviene de bosques donde si se tala un árbol, se planta otro árbol; y la gente que trabaja en ese bosque está bien paga y no hay trabajo esclavo ni de menores.

Surmani (Pura Vida): Son certificaciones que en la Argentina aún no están…

Mendieta (Farmográfica): Y… están empezando. Una se llama FSC y la otra PEFC. Provienen de distintos organismos que se fueron creando internacionalmente. Le decimos “cadena de custodia” porque empieza en el bosque, después tenés la planta de tratamiento de esa pasta, los que hacen las bobinas de papel o de cartulina, las empresas como la nuestra, donde trabajamos con esa cartulina. Así, hasta el envase y hasta que llega a la góndola final. Cuando implementamos esto, tuvimos que capacitar a todo el personal porque todos tienen algo que ver con este proceso. La verdad, contamos con una gran satisfacción de que la empresa esté metida en esto, que haya tenido este compromiso para cuidar el medio ambiente. La protección de los bosques es algo que obviamente impacta en el cuidado de lo que es el calentamiento global.

Perrotta (Ledesma): En nuestro caso, el papel que la compañía hace es fibra de la caña de azúcar. Si bien es renovable en sí mismo porque la caña se cosecha todos los años, además tiene un sello que se llama PRODUCTO YUNGAS, que elaboró una ONG que tiene como razón de ser el equilibrio entre la conservación y la producción. Es un sello que está auditado por el IRAM, que lo que dice es que no se genera un impacto negativo en todos los procesos que están atrás de ese papel, desde la plantación de la caña hasta el cuidado de las comunidades, y por supuesto todos los temas vinculados a lo medioambiental. Es un orgullo enorme porque es un sello argentino de un producto que es el papel, que se usa en las oficinas, en los colegios… En concreto, es el Plan de Ordenamiento Territorial que la compañía hizo. En realidad, es un tema absolutamente vinculado con la RS. ¿Vieron que ahora salieron los objetivos de desarrollo sustentable de Naciones Unidas, que son 17? Bueno, uno tiene que ver con la conservación de los bosques. A raíz de un conflicto, arrancó una negociación difícil, de mucho tiempo, pero que hoy resultó en una alianza estratégica con una ONG, que hizo que la compañía tenga un plan de ordenamiento de todas sus tierras. Y eso fue lo que tomó Jujuy para hacer la ley de ordenamiento de bosques de la provincia y después vino la ley nacional. Fue finamente un caso totalmente exitoso para nosotros.

Pancho Ibáñez: Esto me hace pensar que todo lo que estamos tratando, si estuviera aquí –túnel del tiempo mediante– un empresario del año 1950, diría: “Perdón, ¿de qué están hablando?”. Era una época en la que, creo, si a un niño le preguntaban de dónde venía el agua, decía que de la canilla. Entonces, esto me reafirma que nunca hemos estado mejor. Me pueden contar todas las calamidades que nos rodean, pero no, yo me refiero al ser humano.

Surmani (Pura Vida): Claro, al grado de conciencia…

Pancho Ibáñez: Sí, a la humanidad. A lo que vamos avanzando a lo largo de los años y, de lo cual, no nos damos cuenta. Siempre miramos lo que está mal. A lo que está bien y lo que avanzamos no lo consideramos.

Spitznagel (3M): Sí, las calamidades existían…

Surmani (Pura Vida): El tema es que ante eso qué se hace, ¿no? Uno lo puede negar y mirar hacia otro lado, o verlo y buscar cómo resolverlo. Creo que uno entiende que es parte de eso que estaba sucediendo. En Pura Vida nos llamamos “hacedores”, y a todos los que colaboran con nosotros los invitamos a ser parte de la comunidad. Nos autollamamos así porque somos los que decidimos tomar acción frente a lo que muchos no participan, no pueden ver o no ven… Entonces, no sé, no lo dejes para otro. Hay que preguntarse: ¿Qué tenés vos dentro de tus posibilidades para modificar eso que te preocupa, te inquieta, te genera ansiedad o te está molestando? Bueno, en especial empezar por saber qué consumir, qué comprar, dónde gastar el dinero, hasta todo lo demás, viendo en qué podés colaborar vos, tal vez haciendo de puente para que alguien conozca a otro que sabés que le puede solucionar un problema. Todos podemos hacer muchas cosas, el tema está en que lo veamos y pongamos energía en querer hacerlo o no. Pero todos tenemos la posibilidad de cambiar nuestro metro cuadrado.

La perlita

Pancho Ibáñez: Un clásico de estos almuerzos es lo que llamamos “la perlita”. Como representantes de su empresa, todos tienen algo de lo que, por algún motivo, se enorgullecen particularmente. ¿Cuál es?

 Spitznagel (3M): La realidad es que algo de lo que podemos estar muy orgullosos en 3M es que es uno de los fundadores de la Fundación Caminando Juntos en la Argentina. Básicamente entendimos dónde podemos poner nuestro granito de arena en algo sustentable en el tiempo, digamos. No hacer asistencialismo. Ir a proyectos que realmente dejen la huella y permanezcan en nuestra sociedad. En este caso, el ámbito de la Argentina. Conjuntamente con otras diez empresas se armó la fundación, que es la organización de United Way a nivel mundial. Básicamente lo que hace es administrar el dinero que a través de las empresas aportan los empleados. Auditan a distintas ONG y van eligiendo proyectos a los cuales darles sustentabilidad. Uno de los grandes proyectos fue el trabajo con la primera infancia, trabajar en escuelas. Así también se llevó adelante el programa Sonríe, para buscar mejorar la salud bucal de los niños y que implica que puedan comer bien, educarlos en la limpieza; es muy importante preservar la dentadura de esos chicos para que después puedan tener un desarrollo y que no pierdan sus dientes. Es un granito de arena en un gran mundo de posibilidades.

Perrotta (Ledesma): Lo que a mí me da orgullo es esto que hablábamos de la contextualización de la RSE. La compañía tiene el 90 por ciento de su operación, de todo lo que hace, en unas comunidades de Jujuy. Hay un esfuerzo gigantesco y no solo eso, hay un foco en que esa producción sea de una manera ambientalmente amigable y acompañando a la comunidad, pero no con programas que otras fundaciones hacen, sino absolutamente inmersos en esa comunidad. Por ejemplo, una de las cosas que hacemos y tal vez no es tan habitual, es trabajar con una temática. Nosotros le preguntamos a la comunidad, con un estudio de percepción que hacemos todos los años, cuáles son las cosas que más le preocupan. Hay un tema que siempre sale que está relacionado al consumo de alcohol y de drogas. Una de las cosas que hacemos, dedicándole muchos recursos económicos y de personas, es acompañar todo el abordaje en la problemática de adicciones en todas esas comunidades. Desde los empleados propios hasta los vecinos que hasta hace un tiempo atrás, digamos unos cinco años, no encontraban dentro de la comunidad dónde poder ir a pedir ayuda cuando tenían a alguien en su familia que pasaba por esa problemática. Hoy, después de un largo camino recorrido, la compañía está como acompañando a dos organizaciones que trabajan muy fuerte en eso. Estamos hablando de un trabajo que, si uno lo piensa, a veces es más propio de un Estado. A mí eso me da mucho orgullo, que la compañía acompañe las problemáticas concretas y diarias de esas comunidades donde está.

Pancho Ibáñez: Bienvenido sea que una empresa ocupe un lugar allí donde el Estado no está.

Perrotta (Ledesma): También da mucho orgullo que la inversión más grande de los últimos tiempos la compañía la hizo en un programa de acceso a la vivienda propia, que fue construir un barrio de mil casas para los empleados con un modo de construcción económico que se pudo llevar adelante pero con una excelente calidad, antisísmica, con aislación y un montón de cosas, con la posibilidad de que los empleados con el 20 por ciento de su sueldo durante 150 cuotas paguen esa vivienda. Son dueños desde el día uno. El tema de la dificultad de acceso a la vivienda salió en las encuestas y se relevó en otros lugares también. No saben la alegría que se vivió al ver que mil familias accedieron a sus casas en estos tres años en los que se llevó adelante el programa. Estoy orgullosísima de que la compañía tenga la mirada puesta en sus propios empleados y los acompañe en las problemáticas del día a día, ¿no?

Pancho Ibáñez: Claro. Y ahora le toca el turno a Alejandro (Famográfica), que además de ser el único representante del otro sexo en los invitados, tiene la particularidad de ser psicólogo, algo que me parece muy valioso a la hora de hablar de la RSE.

 Mendieta (Farmográfica): Sí, sí, empecé estudiando Ingeniería y me di cuenta a tiempo. Bueno, en realidad, la perlita es la que dije antes, que fue un logro donde todos los empleados se sienten muy satisfechos de esta decisión de la empresa de contribuir con la preservación de los bosques y en contra del calentamiento global, etcétera. Otra cosa, nosotros también damos préstamos para ampliación de vivienda o cuando un empleado sufre daños porque hay tormentas importantes y a lo mejor está en un barrio donde la construcción no es tan buena; ahí damos un soporte con préstamos con cuotas sin interés para que la gente pueda arreglar su hogar. Es algo mínimo en comparación a lo de Ledesma, más que nada un gesto en ese sentido.

Modarelli (Motorola): A nosotros lo que nos da mucho orgullo es el trabajo que hacemos con la educación. Como empresa tecnológica lo que buscamos es incentivar el espíritu emprendedor, o en algunos casos, cuando hay chicos que no saben muy bien qué estudiar, mostrarles las potencialidades y lo entretenido que es estudiar ciencias, ingeniería… Lo transformador que puede ser para el mundo dedicarle tiempo, energía y pasión a la tecnología, que realmente ha revolucionado muchísimo las cosas que hacemos habitualmente. En ese camino nos hemos encontrado con muchísimas historias muy lindas. Sobre todo, de personas con nombre y apellido. Nosotros tal vez no damos fondos a grandes organizaciones sin fines de lucro o a universidades, lo que decidimos es poner foco en algunas iniciativas y en algunos programas, y ahí nos metemos de lleno y tratamos de que tengan continuidad en el tiempo. Uno de ellos es el de emprendedores tecnológicos, que lleva más de ocho ediciones en el país y ha ayudado a transformar y a crear algunas startups muy interesantes, como el Tinder para mascotas, que empezó en una universidad y que, gracias a enseñarles nosotros cómo se armaba un plan de negocios y a sentarnos con ellos para ayudarlos, terminó con la creación de una empresa. También aplicaciones para chicos que hacen esgrima y que detectaban con sensores en el cuerpo los puntajes para que los torneos se profesionalicen más. Pero el programa Conectados por la Seguridad es uno de los que más me gusta porque lo vi nacer, crecer y desarrollarse…

Pancho Ibáñez: Estás conectada con ese programa.

Modarelli (Motorola): Exacto. Además, ya creció a varios países de la región. Lo que busca es generar conciencia, sobre todo en chicos de edad escolar, sobre la importancia de actuar en situaciones de emergencia. Pueden estar en su casa o en la calle y ven un accidente, pero no saben cómo actuar o qué hacer; ellos pueden ser determinantes en la vida de una persona. Lo que hacemos es ir con los policías o con las autobombas a las escuelas para que se humanice mucho más la figura de estas instituciones y para que vean que son personas de carne y hueso como sus papás o sus tíos. También enseñarles a los chicos los números que hay para llamar en caso de emergencias. Ha habido casos interesantes. En los Estados Unidos es un programa que funciona muy bien. Hemos visto un video, que circuló por todos lados, donde una nena de cinco años llamaba y ahí nos dimos cuenta de lo importante que es continuar con este tipo de historias.

Pancho Ibáñez: Nos toca, para ir cerrando, la perlita de Pura Vida. Pero es difícil, porque son tantas las cosas a las que se dedican… Ustedes quieren crear nuevos hábitos, quieren dar vuelta la sociedad, son unos revolucionarios.

Surmani (Pura Vida): Gracias. Para nosotros, ya tener Pura Vida es la perlita. Siempre tuvimos la inquietud de ver qué estaba a nuestro alcance hacer y no somos demasiado conformistas. Algunos trabajábamos ad honorem para organizaciones haciendo en nuestro tiempo libre lo que pudiéramos y siempre nos dábamos cuenta de que la pata que tenía que ver con la recaudación o juntar los fondos era la más floja de las organizaciones. Juntar fondos era la mochila que arrastraban. Veníamos trabajando con lo que tenía que ver con comercialización, fidelización de clientes… Sabíamos que teníamos como la potencialidad de empezar a lograr fondos privados para llevar adelante proyectos. La primera campaña fue en Pergamino con una institución de discapacidad severa, mental y motriz, que necesitaba ampliarse para poder atender a más gente. Ahí nos dimos cuenta de que toda la comunidad de Pergamino colaboraba; y, rompiendo un paradigma, si le pedíamos a gente de Chubut que colaborara con Pergamino, lo hacía. Ahí nace Pura Vida, con miles de colaboradores individuales que aportan mensualmente con tarjeta de crédito para llevar adelante la totalidad de nuestros proyectos. No colaboran con Pergamino, sino que colaboran con Pura Vida, para que nosotros canalicemos toda la ayuda económica a las organizaciones que nos presentan proyectos. Analizamos la viabilidad y casi siempre están relacionados con la autosustentabilidad de esa institución. Le damos el recurso, pero no para pagar gastos sueldos, comida, luz, etcétera–, sino para llevar adelante un proyecto que el año que viene te genere fondos para que no nos tengas que volver a pedir ayuda a nosotros ni un subsidio al Estado. El punto es ver cómo hacer para que ese programa que querés llevar adelante puedas financiarlo y pagarlo vos.

Pancho Ibáñez: Llegado este punto, puedo decirles varias cosas. Principalmente, que fue un placer este encuentro. Y, también, me encantó comprobar que no estaba tan equivocado con aquello de que todo tiene que ver con todo: la cinta scotch, la radio del auto, los proyectos de Pura Vida, la cotidianidad que nos da Ledesma que está en cualquier cosa que tengamos cercana o el gesto tonto de abrir la medicina que estamos tomando o recibir el regalo que nos mandaron. En fin, fue un placer. Y a partir de ahora, podemos hablar de lo que quieran. Todo lo que no se animaron a decir, pueden decirlo. Pero, antes, apagamos los grabadores.