Ezequiel Bardás, Presidente y Gerente General de la compañía en la Argentina, compartió su experiencia liderando los negocios de Xerox a nivel local, y explicó por qué el comportamiento ético agrega valor a los negocios.

El pasado 3 y 4 de noviembre, la Asociación Argentina de Ética y Compliance y Thomson Reuters, organizaron el Congreso Internacional de Compliance en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. El evento reunió a los principales actores del sector público y privado relacionados con la función de compliance.

Ezequiel Bardás, Presidente y Gerente General de Xerox Argentina;  Leo Piccioli, Ex CEO para la Región Latinoamericana de Staples, y Juan Ignacio Blanco, Gerente General Argentina, Paraguay y Uruguay de CEVA Logistics compartieron opiniones en el panel: Las ventajas competitivas de empresas éticas desde la perspectiva del CEO.

Los ejes de la charla giraron en torno a las políticas corporativas, la diferencia entre una regla escrita y la aprehensión de valores que guíen la conducta individual, la importancia de la educación y la cultura, el rol del sentido común como árbitro para la toma de decisiones complejas, el buen ejemplo como modelo a seguir, y la mirada a mediano y largo plazo como horizonte de negocios.

Sobre los lineamientos corporativos y la adopción de normativas, Bardás explicó: “Es importante que la empresa brinde las herramientas para entrenar a sus empleados, que entiendan las políticas, sus fundamentos y significado, y este entrenamiento debe ser constante.” Y añadió, “pero también es fundamental predicar con el ejemplo, más allá de las políticas o entrenamientos, si yo les pido que se haga algo pero no cumplo con el compromiso, no doy el ejemplo. Cuando uno tiene una posición de liderazgo, más te ven y más te copian, es muy importante ser consciente de esta situación.”

Otro tema que se debatió durante el panel, fue la ética corporativa no sólo en sus aspectos internos, sino también en la cadena de valor; socios, proveedores y clientes pueden tener lineamientos diversos, y eso implica definir si es correcto o no para la  empresa aceptar determinados negocios. Los CEOs coincidieron en que la empresa, inevitablemente, también se compromete con las acciones de otras partes de la cadena, y esto puede tener consecuencias sobre su propia reputación.

“No es algo que va a cambiar de un día para el otro, es un tema cultural, de generaciones, que va a tener que seguir pensándose, pero cuantos más seamos los que llevemos esto adelante más va a progresar. No me imagino un país y un mundo, yendo para el otro lado, en contramano”, finalizó Bardás.